La UNPA realiza un documental sobre el Doctor Hubertus Kuester

A 30 años del fallecimiento del Dr. Kuester, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral se encuentra realizando una docuficción que cuenta su historia. El trabajo es llevado a cabo la Productora de Contenidos Audiovisuales de la UNPA.
miércoles, 22 de mayo de 2019 · 11:47

Guillermo Hubertus Carlos Kuester fue un médico alemán protagonista del inicio y desarrollo de las localidades de Pico truncado y Cañadón Seco. En una época en la cuál la Patagonia no contaba con recursos humanos formados que trabajen en la salud, este profesional de la salud, a través de su conocimiento, fue fundamental en los nacimientos y el cuidado de los vecinos de la zona norte de la región.

A través de la reconstrucción histórica que se ha realizado con entrevistas a quienes lo conocieron, y por intermedio de las cartas que el mismo Kuester escribió, se pudo conocer que atendía en el Hotel Argentino de Pico Truncado, que viajaba a las estancias de la zona a hacer curaciones, y sus huellas han quedado marcadas en los centros de atención de salud de Cañadón Seco y Pico Truncado.

Desde el 2009 se han realizado estudios con respecto a su historia, rescatando su vivienda ubicada en el ejido céntrico truncadense, mediante la tarea llevada adelante por el equipo de investigadores en Patrimonio y Turismo de la Unidad Académica Caleta Olivia. Los mismos han llevado a cabo el análisis del estado de conservación y las necesidades de restauración de la vivienda (construida en adobe en la década de 1940), los primeros inventarios de su contenido y han trabajado en la biografía de su vida. Este material, junto a entrevistas de viejos pobladores e historiadores son la base para la elaboración de un documental que rescata su vida y refleja su aporte a la historia regional.

EL DOCUMENTAL

La Productora de Contenidos Audiovisuales de la UNPA en conjunto con el Programa de Comunicación Institucional de la Unidad Académica Caleta Olivia, docentes y alumnos de la Licenciatura en Comunicación Audiovisual, comenzó con el desarrollo del proyecto audiovisual que pondrá en imágenes y testimonios el rescate histórico.

En un trabajo articulado con integrantes de la asociación de amigos de Kuester, actores de la región y vecinos de Caleta Olivia y Pico Truncado, se ha conformado el elenco que protagonizará el documental y a través del cuál se dará vida al personaje y sus vivencias y anécdotas, contando con escenas de recreación de época y entrevistas.

Las escenas de este rodaje serán en la localidad de Pico Truncado, Cañadón Seco; Caleta Olivia y en campos de la región con una mayor presencia en la Estancia Bahía Lángara.

EL ELENCO

En una integración entre actores de los talleres de teatro de la UNPA y del CEMEPA, y vecinos de las localidades de la Zona Norte de Santa Cruz, se conformó un grupo de trabajo que dará vida a parte de la historia de nuestra región.

El Dr. Kuester estará interpretado por Jorge Montoya y lo acompaña un elenco de reconocidos vecinos que junto a jóvenes y niños son los protagonistas de la historia del primer médico.

EL RODAJE

Si bien ya se han realizado imágenes y entrevistas, la recreación de época y el movimiento de autos antiguos, elenco y visita a locaciones específicas se realizará en la semana del 20 al 25 de Mayo con la intención de finalizar el rodaje y pasar a la etapa de Postproducción de imagen y sonido a partir de la semana del 27 de mayo.

Se estima que el documental será estrenado a fines de Septiembre en la ciudad de Pico Truncado y Caleta Olivia.

BIOGRAFÍA

Guillermo Hubertus Carlos Kuester, nació en Prusia el 21 de octubre de 1892, de los años vividos en su tierra natal sólo tenemos fragmentos: su actuación cuidando heridos en el frente, durante la Primera Guerra Mundial y el haber llegado a integrar el plantel médico que atendía al Káiser Guillermo II.

Llegó a nuestro país en 1923 y su primer trabajo fue en la Universidad Nacional de Rosario, provincia de Santa Fe, desem-peñándose por un tiempo como ayudante de trabajos prácticos en Histología, con el objeto de revalidar su título. Desde allí se dirigió a la Patagonia, instalando un consultorio médico en Lago Buenos Aires en 1924, en la actual localidad de Perito Moreno, presentándose como médico cirujano.

En octubre de 1926, Kuester le informó al comisario Luis Quintana que se ausentaba indefinidamente de esa localidad para trasladarse a Alemania. Al llegar a su patria, por consejos de sus amigos, no desembarcó porque peligraba su libertad, debido a que había cambiado mucho el clima político en los años recientes, y retornó a la Argentina.

El Dr. Herman Hoppe, asentado en Puerto Deseado, que atendía a toda la línea del ferrocarril y zonas de adyacencias, fue quien lo animó a instalarse en Pico Truncado. El 7 de octubre de 1932 fue autorizado por el ministerio de Salud de la Nación, a tener “botiquín”, debido a sus conocimientos y estudios en bioquímica, esto le permitió el preparado de medicamentos como farmacéutico autorizado, además de ejercer como médico especialista en cirugía.

Lamentablemente, en un viaje en el que debía atender un parto en Las Heras, a su regreso, mucho antes de llegar a Pico Truncado, el vehículo que era conducido por Primitivo Urdín, chocó contra un guardaganado y volcó. Los vidrios le cortaron

los tendones de la mano derecha, luego de esto, tuvo que despedirse de la cirugía y la atención a los partos pasó a ser lo más importante dentro de sus tareas médicas. La mayor parte de los habitantes de Pico Truncado y del campo en sus alrededores han venido al mundo con la participación del Kuester en su nacimiento.

En 1964 ingresa a YPF como personal contratado, trabajo en el que fue dado de baja para jubilarse en septiembre de 1973. El seguro de vida suscripto ante YPF estaba a favor de la Sociedad Protectora de Animales, de la que era socio. YPF tenía en Pico Truncado una enfermería que dependía del hospital de YPF de Caleta Olivia, él iba todos los días por la mañana y, aunque tenía un horario matutino a partir de las ocho, llegaba siempre a las siete. También atendió

enfermos, accidentes y nacimientos en la vecina localidad de Cañadón Seco, campamento de YPF.

Quienes lo han conocido afirman que trabajaba porque llevaba en el alma ser médico y ayudar a los necesitados. Cuando veía que a los enfermos no podía curarlos porque no disponía de los medios necesarios, los derivaba a Buenos Aires. Les hacía un pre- diagnóstico y jamás se equivocaba.

Cuando en la vejez, recordaba los tiempos en que podía utilizar su mano derecha en su trabajo rural, suspiraba y decía: —qué romántico... operar a un paciente sobre un cuero de oveja.

Hubertus fallece el 13 de diciembre de 1979 en el Hospital de YPF de Caleta Olivia, donde había sido llevado enfermo. Quería que lo enterrasen en el cementerio de la Estancia Las Rosas, pero la Municipalidad de Caleta Olivia no otorgó el permiso. Sus amigos, empeñados en cumplir su última voluntad, no dudaron en colocar piedras en el cajón que fue conducido al cementerio municipal, en connivencia con un jefe de policía, y enterrar sus restos bajo los pinos, con rumor de campo, en la estancia. Por mucho tiempo fue una tumba anónima, una cruz de madera desde la que pendía una cadenita con una medalla del Rotary Club Internacional. Hace muy poco, fue colocada una lápida en su tumba.