Una olla a presión: ¿a cuánto llegarán los precios de los combustibles cuando se descongelen?

"Al congelamiento de los precios minoristas a diciembre, y que acumula un aumento del 20%, ahora debemos sumar el efecto del ataque a las plantas de Arabia Saudita. En consecuencia, cabría esperar un incremento del orden del 40-50% para fin de año", señalaron desde el Observatorio de la Energía.
miércoles, 18 de septiembre de 2019 · 09:00

Como consecuencia del decreto 566, que congeló los precios de los combustibles, referentes de la industria petrolera aseguran que el atraso acumulado oscila el 40%, mientras que el gobierno reconoce que esa brecha es de un 25%. En cualquier caso, esa diferencia se puede incrementar a partir de las subas de los precios del petróleo, como también del incremento en el valor del dólar, tras el nuevo proceso devaluatorio iniciado el 12 de agosto último.

Si se toma como referencia al dólar –por lo general, el precio del litro de nafta ha estado alineado con el tipo de cambio oficial, o incluso por encima- esa diferencia con la nafta súper oscila el 25%, tomado como referencia los precios en la Ciudad de Buenos Aires, llegando hasta un 30% con relación a los surtidores de Comodoro Rivadavia.

A esto se suma la variación del precio del crudo, que se congeló en 59 dólares, pero en las últimas horas ha trepado hasta los 68 dólares tras los ataques contra Saudi Aramco, moviendo la incidencia de costos de aquellos insumos importados para la refinación del crudo en las refinerías del país.

Si Argentina no tuviera petróleo y necesitara importar todo el stock de combustibles que consume el país, esa diferencia de precios llega al 40%, al menos frente a los valores de las últimas horas. Sin embargo, los movimientos del mercado internacional tienden a reacomodarse en función de distintas variables, por lo que los cálculos más estables se hacen sobre promedios mensuales de estos valores.

Las empresas que extraen la mayor parte del crudo para refinar en Neuquén (tipo Medanito) aducen que el precio que reciben hoy por barril es de 42 dólares, descontando retenciones y calidad frente al Brent, mientras que sin el congelamiento el precio sería de 61 dólares.

Una mirada crítica a la internalización de precios

Para el director del Observatorio de la Energía (OETEC), Federico Bernal , la situación se contradice con el auto abastecimiento de energía que había alcanzado el país, que produce su propio petróleo para refinar. Sin embargo, el mercado de los combustibles está expuesto a las mismas variables internacionales que otros países de la región, que no producen petróleo. Crítico con la política del actual gobierno nacional, el analista explica las causas de esta situación:

"De la misma manera que la energía se mercantilizó con Cambiemos, el crudo se ha commotizado. Los combustibles que suministra nuestro parque de refinación se elaboran a partir de crudo argentino. No obstante, la internacionalización y extranjerización de precios y costos de la energía -consecuencia de la dolarización masiva de la economía nacional- nos conduce a este engendro de que nuestro petróleo nos cueste como si lo importáramos en un 100% para elaborar la nafta y el gasoil que consumimos. El peso del petróleo en el precio de venta al público de estos combustibles ronda el 60%".

"Si los precios de los combustibles ya son asfixiantes para mayoristas y el público en general, imaginemos pasar de pagar 45 pesos la Súper a 63 pesos. Y esto en la zona metropolitana de Buenos Aires, porque en el interior de la provincia, como en Santa Fe, Córdoba y las del NEA y NOA ya se paga la Súper por arriba de los 55 pesos. O sea, en estas jurisdicciones debería llegar a 80 pesos el litro. Claro está, si es que el Brent se mantiene por debajo de los 70 dólares el barril como ahora, porque hasta se cree que pueda llegar a 80 en breve".

"El problema con los precios de los combustibles es estructural -aclaró Bernal-. Nosotros propusimos, cuando se conoció el congelamiento dispuesto por Mauricio Macri semanas atrás, que el primer paso en esta dirección debía ser el de convocar a todos los sectores involucrados y que entre todos se comience a trabajar en una solución. Pero una solución que tenga como principal objetivo el siguiente: volver a tener precios que puedan ser pagados por la ciudadanía, las PyMEs, los pequeños y medianos productores rurales, etc." (Fuente: ADN Sur)