La ex- esposa de Lázaro Báez reemplazó de abogados y volverá a reclamar la mitad de los bienes conyugales

“Martín no Me llamó ni para el jornada de la Madre”, le reclamó Norma Calismonte a su ex- marido en una de sus últimas charlas. A partir del teléfono de la prisión de Ezeiza, Lázaro le preguntó por sus nietos. Y de paso hubo algunos reclamos por plata.
domingo, 16 de febrero de 2020 · 10:31

El empresario y su ex- esposa charlan cada tanto. Pese al divorcio, Norma lo continúa defendiendo. En privado dice que viajó una “víctima” (de los Kirchner). Y se molesta En el momento en que escucha que lo tratan Tal como el ex “cajero” del Banco Santa Cruz. “Llegó a gerente”, contesta.

Báez se divorció a fines de 2015. Meses más tarde, Norma arrancó un pase de facturas judicial en Río Gallegos por el 50% de los bienes conyugales, una fortuna que absolutamente nadie se anima a dimensionar. Según el ultimo relevamiento judicial, el patrimonio del empresario supera los 200 millones de dólares. No es todo. “Hay bienes en poder de testaferros”, mantienen cerca de la ex- mujer. “Todo lo que tuve es de una sola persona que está arriba y A mí me lo dio para que lo administre”, sostuvo el empresario en una escucha judicial que desmintió y a continuación tuvo que admitir.

El primer reclamo judicial de Calismonte jamás prosperó o bien avanzó muy poco. Entonces, alentada por dos de sus hijos, Norma decidió volver a la carga y sumó nuevos abogados, Roberto Herrera y Alejandro Baldini, quienes Asimismo defienden a Melina y Leandro Báez dese febrero del pasado año. “La reclama de Río Gallegos prosigue, No obstante vamos a presentar demandas en todo el país por el hecho de que hay bienes en Capital, en la Costa, en Chaco y hasta en Rosario”, aseguró Herrera a Infobae.

Los abogados trabajan Desde diciembre en un Sólo exhaustivo informe de los bienes a nombre de Báez y de todas y cada una y cada una de las sociedades que integraba el empresario hasta 2014, la fecha en que arrancó el divorcio. La mayor una parte de esos bienes están cautelados en las causas judiciales. Pero hay propiedades y vehículos en poder de otras personas. “Norma se cansó de ver camionetas de Austral Construcciones circulando por Río Gallegos”, informó Herrera.

La ex esposa de Báez vive en exactamente la misma casa de Siempre y en toda circunstancia y en todo momento y en toda circunstancia al lado de uno de sus nietos. Los que la conocen distinguen que es una esposa extremadamente “sencilla” y “austera”. “Nunca salió del país”, grafica su nuevo abogado.

Sus hijos la apoyan en este nuevo reclamo. “Mi mamá nunca hizo la división de bienes, va a pelear por el 50% que le corresponde”, informó Leandro frente una consulta de este medio. El menor de los Báez está haciendo los trámites en la AFIP para regresar a trabajar por su cuenta (tiene dos camiones de carga) y quiere estudiar abogacía a distancia. “Nadie quiere contar un Báez en su empresa”, admite ante las contrariedades que afrontó en los últimos años para alcanzar oportunidades en el sector privado.

Antes debe presenciar el permanente del juicio por la “ruta del dinero K”, que podría acabar con condenas para toda su familia. En el primer alegato, la querella de la AFIP ya adelantó que pedirá penas para todos los imputados, Aunque resaltó las diferencias en el manejo de las cuentas.

Este viernes, Leandro pidió autorización al Tribunal Oral Federal 4 para no asistir a todos los alegatos, que se extenderán por Varios semanas. Caso contrario, debería mudarse a Buenos Aires hasta el instante en que termine el juicio o bien viajar todas las semanas A partir de Santa Cruz.

Algo parecido ocurre con su hermana Melina. De la misma forma alineada con su mamá dentro de la disputa familiar, la menor de las dos hijas de Báez trabaja Tal y como empleada administrativa en una empresa de Río Gallegos y enseña inglés de manera privada. La relación con su hermano menor es óptima. Se ven prácticamente todos y cada uno de los días y Leandro la eligió De exactamente la misma forma que madrina de su hijo, de apenas 5 meses.

Los cuatro hijos de Lázaro Báez volvieron a verse las caras este miércoles en Comodoro Py. Apenas cruzaron miradas. Las diferencias internas siguen mostrando dos bandos bien diferenciados. En el 1er 4TO intermedio de la audiencia, Melina y Leandro decidieron salir del edificio para tomar aire. Martín y Luciana se quedaron adentro de la sala de audiencias junto a su padre y al grupo de abogados que los representan. Solo hubo un saludo formal entre Melina y Luciana.

Leandro no visita a su padre en la cárcel hace más de dos años. En los últimos encuentros discutieron mucho por la estrategia de sus abogados, a los cuales acusa de haberlo “encapsulado”. Nada reemplazó.

Tampoco tiene relación con su hermano Martín. La última vez que hablaron por celular viajó una semana en seguida de su detención, de la que se cumplió un año el viernes pasado. “¿No ves lo cual hacen?”, le recriminó Leandro.

En recambio, Báez prosigue hablando con su ex esposa. Norma le anticipó que volverá a reclamar su parte de los bienes conyugales. Es más, uno de sus abogados se dirigió a Ezeiza Ya antes de la feria de enero y se lo informó en persona. Su contestación habría sido positiva.

El empresario sabe que permanecerá retenido al menos hasta el definitivo del juicio por la “ruta del dinero K” pues todavía tiene preventiva en otras dos causas por lavado de dinero. La condena, prácticamente descartada en la causa principal, sería apenas el debut. Lo esperan Varios juicios orales. Y nadie lo incluye en las listas de “presos políticos”. (Prensa Libre Online)