La ola polar desnuda las necesidades de urbanización y la falta de planificación de años en Río Gallegos

El crudo invierno que atraviesa la Patagonia sur se siente en la piel y en los huesos de los miles de vecinos y vecinas que padecen año tras año la ausencia de soluciones de fondo, las cuales recrudecen con las temperaturas que superaron ampliamente los 10 grados bajo cero que desnudan la precariedad en la que vive una gran parte de la ciudad.
miércoles, 1 de julio de 2020 · 17:35

Son días en los que éstas latitudes australes toman otra dimensión y otra trascendencia, los medios nacionales se asombran de las bajísimas temperaturas que llenan las redes sociales de imágenes alusivas al termómetro, a la nevada y las heladas, pero detrás de lo pintoresco, lo artístico, subyace una realidad que recrudece con la llegada del invierno y que padecen miles de familias en la ciudad, sobre todo en la periferia.

En Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz, al igual que en muchos puntos del interior provincial, las promesas han sido muchas pero la realidad dista mucho de ellas, barrios sin urbanizar, con calles intransitables, falta del suministro de gas natural, tan necesario para éste punto del mundo en ésta época y viviendas sumamente precarias, fueron una postal extraña en otro tiempos cuando la provincia gozaba de los beneficios de tener un gobierno nacional nacido y forjado aquí.

Pero a la sobra de ese "progreso" que se dibujaba, la migración comenzó a crecer hacia la capital provincial desde distintos puntos del país y con la falta de planificación para recibir a los millares de personas que llegaban, comenzó a propagarse la precariedad en las formas de vivir, sobre todo en la vivienda puntualmente.

A todo ello se sumó el fin de los días de "prosperidad y oportunidades" que brindaba ésta tierra y miles quedaron desamparados a la sombra de un estado nacional ausente, provincial "que hace lo que se puede" y municipal que sufrió todo tipo de vaivenes en éstos tiempos, pero cuyos brazos tampoco alcanzan a albergar a una ciudad que creció desproporcionadamente y sin ideas claras para su desarrollo. 

Barrios como Los Lolos, las distintas secciones del Bicentenario, Ayres Argentinos, Santa Cruz, 22 de septiembre, Madres a la Lucha, San Benito y Padre Olivieri son algunos de los sectores de la ciudad que siguen clamando respuestas y que invierno tras invierno vuelven a gritarlas.

Es por eso que hoy por hoy son miles los vecinos y vecinas de la ciudad que llevan adelante campañas de invierno, que constantemente piden por leña o carbón, la ampliación urgente de la red de gas que en algunos casos lleva más de una década de haber sido solicitada y en muchos casos la urbanización como solución definitiva a todos esos males, las mismas que formaron parte de muchas plataformas electorales, pero que del papel al barro no han llegado y se presumen urgentes. (El Diario Nuevo Día)

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