Ahora investigan si Lázaro Báez oculta negocios y propiedades en el Chaco

El fiscal Marijuán pidió a la provincia un informe sobre los contratos que le dio Capitanich y los porcentajes accionarios de empresas relacionadas.
domingo, 26 de julio de 2020 · 00:24

El imperio de Lázaro Báez logró también expandirse en el norte del país. En la provincia de Chaco, a 3.000 kilómetros de Santa Cruz, el empresario acusado de haber lavado U$S 60 millones, compró aeronaves por $500 mil, realizó un negocio millonario con una importante cantera, concretó licitaciones por unos $ 600 millones y compró inmuebles por más de $ 40 millones.

Gran parte de su imperio lo construyó bajo el primer gobierno de Jorge Capitanich. Ahora, la Justicia sospecha que los bienes son aún más. El fiscal Guillermo Marijuan que investiga si los 1.412 propiedades que compró en siete distritos el dueño de Austral, fueron a título personal o si actuó como testaferro de los Kirchner, envió diversos oficios preguntando por inmuebles. No fueron respondidos.

Austral Construcciones ya se había expandido. Estaba activa y su principal cliente era el Estado nacional. Pero Lázaro Báez decidió que debía trascender la provincia de Santa Cruz, y sentó bases en el Chaco. Cuando falleció el empresario Adelmo Biancalani se abrió la sucesión (Expediente Nº 18609/96). Entonces, ACSA (Austral) fue adquiriendo las partes societarias de cada uno de los herederos y a la vez, se hizo cargo del concurso de acreedores de la constructora.

Su desembarco en el Chaco fue a través de la obra pública: recibió licitaciones por $ 584,6 millones en total. Al menos obtuvo tres licitaciones que según la denuncia judicial, se pagaron un 101% más caras y nunca se terminaron.

El financista Leonardo Fariña cuando se convirtió en arrepentido dijo ante el juez Sebastián Casanello que el dinero "se llevaba por tierra a Chaco y se guardaba ahí" y que la Justicia puede “encontrar facturas apócrifas y sobrefacturación” en las UTE que unieron a Biancalani y Austral. Años después Vialidad Nacional bajo la gestión de Javier Iguacel, denunció que fue en el Chaco donde había adquirido también, obras de forma irregular, que cobró con sobreprecios y que nunca concluyó.

Abonando la teoría de que en suelo chaqueño, Báez cosechó cuantiosos negocios, el fiscal Marijuan envió al Registro de la Propiedad Inmueble provincia, que informe sobre todas los inmuebles registrados a nombre de Austral Construcciones y de Adelmo Biancalani.

Dentro de la información requerida, la fiscalía también solicitó a la Justicia chaqueña que informe sobre el estado actual de la distribución de acciones de  Biancalani, y así también, dilucidar cuál fue el manejo de fondos de la firma y qué tiene registrado a su nombre. Entonces, determinará en qué porcentaje le pertenece todo aquello a Báez.

A la búsqueda que realiza la justicia federal, se sumó la sospecha de Norma Calismonte, ex esposa del empresario K. En el marco del divorcio y la futura división de bienes, pese a que la fortuna de Báez de U$S 205 millones está embargada, sus abogados Alejandro Baldini y Roberto Herrera presentarán una denuncia en contra de empresas y personas físicas que “con un plan sistemático han desmantelado las distintas empresas del grupo, vendiendo maquinarias, desarmado las mismas para vender sus partes, y han hecho uso de las mismas bajo figuras societarias contratando con terceros”. Esto, entre otros distritos, habría ocurrido en Chaco.

Estos movimientos, como presuntos alquileres de propiedades en el Chaco, serán denunciados por los defensores de Calismonte. A estas alturas, busca que al menos los fondos que no están cautelados vayan a manos de la familia y si son inmuebles que integran las propiedades con órdenes de embargo, que el dinero se dirija a las cuentas judiciales correspondientes.

El primer negocio que Báez realizó en la provincia que por entonces gobernaba Capitanich, fue la compra del avión Turbo Commander 690- B matrícula LV- MBY, que pertenecía a la provincia por $ 529.411,76. El costo inicial era de $1,8 millones pero declararon desierta la licitación hasta bajar su valor y facilitar que Top Air, propiedad del dueño de Austral, termine comprando la famosa aeronave. CLARIN.COM