"En Río Gallegos tenemos 4 comedores que asisten a más de 1000 personas diariamente"

El obispo de Río Gallegos, monseñor Jorge García Cuerva, dialogó con Néstor Rocchiccioli en el programa Misión Radio María, sobre la situación actual de la pandemia en la diócesis.
miércoles, 29 de julio de 2020 · 20:56

Con un decreto del  9 de julio, monseñor García Cuerva dispuso cerrar los templos de la ciudad de Río Gallegos a raíz del aumento de casos de COVID-19. “Cuando pasaron los primeros casos aquí, que se dieron por una cuestión del turismo, hubo un período de cierta bonanza. Pero el ministro de Salud de la provincia de Santa Cruz nos dijo: ‘El problema lo tendremos más adelante’, así fue”, explicó el obispo.

Señaló que los contagios en Río Gallegos y en Río Grande se multiplicaron, aparentemente a raíz del “conglomerado, es decir, por reuniones sociales, no por cuestión de circulación comunitaria del virus”, indicó el prelado. Por eso, “estamos viviendo el día a día como sociedad, dejándonos orientar por quienes saben de esto que son los médicos, y como Iglesia tratando de acompañar, y renovar nuestro compromiso y responsabilidades”.

La decisión de cerrar los templos “lo hicimos con responsabilidad, por consejos de los médicos”, pero “articulando con el gobierno provincial y municipal, en cuanto a las medidas a tomar”, aclaró. “De todos modos, esto no significa desatendernos de los hermanos, tenemos una Iglesia que acompaña en la calle, con muchos voluntarios. En Río Gallegos tenemos 4 comedores que asisten a más de 1000 personas diariamente, también repartimos viandas”. 

Asimismo, monseñor García Cuerva hizo referencia al “teléfono de la esperanza”, un sistema para las personas que han dado positivo de coronavirus: “Tratamos de acompañarlos por esta vía y escucharlos, sostener en la esperanza este momento difícil”. Por otro lado, en Cáritas muchos jóvenes se organizan para asistir, y acompañar a los adultos mayores, “sin exponernos innecesariamente”. “En nuestra diócesis todos somos Cáritas, porque esto es la suma de actos concretos por amor al prójimo”, agregó el obispo.

Del mismo modo en las ciudades principales de Tierra del Fuego, Río Grande y Ushuaia, los contagios han aumentado y las precauciones son las mismas. Como Iglesia, “tratamos de acompañar a la gente de alguna manera, en el momento difícil que atravesamos”.

“Hay una pandemia que es del COVID-19 pero hay otra pandemia que es la del hambre y de la falta de trabajo”, dijo monseñor García Cuerva y, en este sentido, animó a los voluntarios a seguir trabajando, haciendo mención a la carta pastoral que lanzó con motivo de la pandemia, "Después de mañana, una Iglesia renovada, una caridad creativa", mencionando que “vivimos con cierta incertidumbre hacia el futuro, pero debemos renovarnos en el mandamiento del amor, y en una caridad creativa hacia el hermanos”.

“Tenemos que dejarnos sorprender por Dios diariamente, pero al mismo tiempo salir a buscar los signos del Reino, los signos de Dios en la vida cotidiana”, dijo e invitó a “no bajar los brazos porque esto va a pasar”.