Los animales de campo también sufren como nunca el invierno en Santa Cruz

Con temperaturas bajo cero, y en medio de un pedido de emergencia agropecuaria, Nuevo Día te muestra imágenes de la crudeza con la cual la estación más fría del año llegó a los campos de Santa Cruz.
viernes, 31 de julio de 2020 · 07:40

No tienen dónde refugiarse y buscan ayuda a su manera y como pueden. Las imágenes de los animales en medio del invierno en Santa Cruz confirman la necesidad de un accionar inmediato de la clase política para asistirlos.

Las liebres sufren

 

Liebres entumecidas se acercan al casco de la estancia en busca de calor y alimento, tratando de refugiarse en algún rincón seco para pasar el invierno. Están tan débiles que es fácil agarrarlas con la mano, a pesar de ser un animal silvestre, nos explica un productor de la zona de Fuentes del Coyle.  Muchas mueren acurrucadas en el jardín de la casa en una noche bajo cero.

Los guanacos buscan ayuda

Los guanacos también tienden a acercarse a las casas en busca de abrigo y reparo. Como le explicaba un veterinario a Nuevo Día, a pesar de ser un animal autóctono, tiene pezuñas blandas que no son resistentes al invierno, primero se congelan las falanges y luego manos y patas, reduciendo su movilidad. Migran hacia los campos donde no hay tanta nieve, ya que tienen la ventaja de que pueden saltar los alambrados.  Los que primero mueren -sobre todo en ese recorrido- son los "barbuchos" y chulengos (crías) entumecidos por el frío y los guanacos adultos, muchas veces por no poder seguir a la manada.


Las ovejas se la rebuscan

Las razas de ovejas que habitan la Patagonia, en su mayoría merino, corriedale y cruzas, "son muy guapas para el invierno patagónico, se las rebuscan, caminan y escarban en la nieve en busca de pasto  y hasta llegan a comer el centro de la mata negra", cuentan los productores que han tenido esas vivencias. Soportan estoicamente día tras día de temperaturas bajo cero, pero obviamente el frío hace mella en ellas y las más adultas no logran sobrevivir. Suele suceder que si se refugian en la mata -por ejemplo-  hay voladero de nieve y después escarcha, quedan pegadas (por el hielo) al suelo o a la mata, atrapadas en el medio del campo, siendo además, presa fácil para los depredadores.

Caballos "congelados"


Están sintiendo mucho el invierno en el sur de Santa Cruz, le cuenta un ganadero a Nuevo Día.  Se la rebuscan bastante bien a pesar de que no tienen tanto pelo. Escarban la nieve con los cascos en busca de pasto, agua y caminan bastante para mitigar el frío.  (Foto estancia María, zona Tapi Aike)

Vacas, las más complicadas

Toros estancia de precordillera en Santa Cruz

El vacuno suele ser el animal más complicado pera el invierno, no sólo porque sus pezuñas resbalan en el hielo y debido al gran porte y peso, a veces sufren caídas y se lastiman e inclusive sufren fracturas de huesos. Además,  la tendencia natural del animal es quedarse quieto ante la inclemencia,  lo que obliga a los baqueanos a tener que mover el ganado diariamente y darles fardos de pasto o alimento balanceado. (Foto 1 Estancia de precordillera Santa Cruz Foto 2 Vacunos en Río Negro / El Cordillerano)

Las liebres y los caballos
Suceden algunas particularidades en los inviernos más fríos, por ejemplo, que los choiques se refugien en medio de los piños de ovejas en busca de calor y más abrigo.

Las liebres en medio de una tropilla de caballos en un potrero (foto). La naturaleza, que a veces no es del todo sabia, los va juntando de a poco para que el invierno duela un poco menos.

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