Caso Chocobar, el juicio: “No le quité la vida, fue una pelea”

Oscar Biott, uno de los acusados por el homicidio de Marcela Chocobar declaró ante el Tribunal. Alegó no ser el culpable de la muerte y que “quienes le vendían drogas a Marcela estaban esa noche ahí”, en referencia al local nocturno. La declaración sirvió para evidenciar la estrategia de la defensa.
martes, 21 de mayo de 2019 · 20:52

En el primer turno del juicio y luego de la fase preliminar del juicio donde se ventila la muerte de la joven Marcela Chocobar, solo uno de los acusados accedió a declarar ante los jueces. La declaración sirvió para planificar y evidenciar la estrategia de la defensa: apuntar al otro acusado, Azzollini (quién apunta a Biott como el asesino) como una persona que exagera y agranda las cosas; y el otro punto de la estrategia es mezclar que el posible consumo y venta de drogas por parte de Marcela Chocobar habría sido el detonante del homicidio, intentando desligar de toda responsabilidad a Biott, al menos así se desprende de lo que se pudo observar en este primer día por parte del abogado defensor, el Doctor Santiago Lozada.

Antes del relato de Biott Nuevo Día desea aclarar que los párrafos que están a continuación son declaraciones del imputado, siempre siguiendo la versión que dio ante los jueces.

Cuando Oscar Biott pidió declarar y en el inicio de su testimonio aclaró “no se me ejerció el derecho de la defesa optimo, no tuve acceso a la información”, dijo sobre la causa que pesa sobre él y manifestó “no me sentí que me asesoraran”, en referencia a la defensora oficial. Ahora “voy a decir mi verdad”, dijo Biott.

En principio relató que se encontraba en una relación con una mujer de apellido Juarez, en su vivienda, y que iba a festejar su cumpleaños. Esa noche “estaba con Azzollini (el otro acusado) tomando” y de allí se fueron a un pool ubicado en el centro de la ciudad.

Más adelante Biott contó que durante el transcurso de esa noche estuvieron dando vueltas con el vehículo hasta que se acercaron al pub Russia, lugar donde fue vista por última vez Marcela Chocobar.

Siempre según el relato del acusado ante el Tribunal, dijo que le hicieron señas a Marcela y ella se subió al vehículo. Allí los dos sujetos le comentaron que estaban festejando un cumpleaños y en ese momento “nos ofreció su servicio sexual por un monto de 2.000 pesos”.

Según Biott solo Azzollini accede a este servicio y es por esto que se dirigen hasta la casa donde al llegar “Azzollini se bajo” y no volvía al auto por lo que “me baje a ver que pasaba y lo veo descompuesto en el baño”.

Ante esta situación Biott dijo que regresó al auto y le dijo a Marcela que su compañero estaba descompuesto “ella me exigía que le pagara y luego que la lleva a los 400 departamentos ya que quería abastecerse de cocaína”.

Biott relata que la lleva a Marcela al destino elegido, pero en un momento dado ella “pega un volantazo del auto y me dice que la lleve al San Benito”. En varias oportunidades del relato el acusado aduce que Marcela Chocobar le insistía con que le pagara la suma acordada y le “revisaba la billetera”.

Continuando con el testimonio Biott dijo que al llegar a las inmediaciones del Barrio San Benito, Marcela le quita las llaves del tambor del auto, haciendo que el mismo se detenga y arrojándolas por la ventanilla. 

Ante esto “me bajo porque había visto donde cayeron las llaves y cuando cruzo por delante se baja Marcela, se me abalanza y me comienza a pegar, yo me caigo, y solo pensé en defenderme, la golpea y empujé y ella pierde el conocimiento”, dijo Biott.

Al mismo tiempo comenta que le tomo “los signos vitales y al ver que estaba viva, y al no querer tener problemas con el tema de la droga, decidí irme del lugar”.

Con el pasar de las horas “yo quería saber si ella estaba bien, se me había roto el auto y fuimos en bicicleta con Azzollini hasta el lugar, pero no la encontramos”.  “Al poco tiempo me mandan una captura de pantalla con la información de que estaban buscando a Marcela y se me vino el mundo abajo”, con estas palabras el acusado se quebró ante los jueces y entre sollozos dijo que “no sabía lo que había sucedido”. “Yo formé parte de la patrulla de defensa Civil, fui capacitado para salvar vidas, me pongo en el lugar de la familia, no le quite la vida, fue una pelea”, dijo.

Más adelante, y en una clara estrategia de la defensa de Biott, el acusado dijo que cuando comenzó a tomar conocimiento del expediente “tome conclusiones, quienes le vendían la droga a Marcela estaban ahí”, en referencia al local nocturno.

Finalmente, y ante el interrogatorio de su abogado defensor, se vio claramente la otra estrategia que tiene la defensa, apuntar a Azzollini como que es una persona que “se enoja por todo, que delira, exagera y que agranda las cosas”. Esto en referencia a que fue Azzollini quién apunta a Biott como el autor material del homicidio.

Apremios

Un párrafo aparte se merece la declaración de Biott donde dijo que la policía “presionó para que diga las cosas, mediante golpes, para que diga que fui yo y que diga donde estaba el cuerpo”. El acusado apuntó que eran 7 u 8 policías que lo habrían golpeado y que en ese entonces no tuvo contacto con su defensor oficial.