"No puedo creer que un fiscal esté pidiendo tres años por la pérdida de la vida"

Así lo manifestó en Radio Nuevo Día María Sanz, titular de Agencia Provincial de Seguridad Vial de Santa Cruz, sobre el pedido de la fiscalía en el caso Pereda, donde un hombre murió tras ser impactado por un vehículo que circulaba a exceso de velocidad.
lunes, 24 de junio de 2019 · 08:42

El martes 11 de junio dio inicio del juicio contra Daniel Mamaní, quien fue acusado tras la muerte de Alberto Pereda en un siniestro Vial y la fiscalía pidió 3 años de prisión para quien conducía el Vento que impactó contra el auto de Perea provocándole la muerte.

Al conocerse el pedido, desde el entorno familiar indicaron: “El que se haya arrepentido y hacerse el pobrecito lo beneficio”.

Y ahora quien habló con Radio Nuevo Día fue María Sanz,  titular de Agencia Provincial de Seguridad Vial de Santa Cruz, quien expresó: "Lo que sé es lo que saben todos por los medios, pero lo que veo por los medios a mí me escandaliza porque no puedo creer que un fiscal esté pidiendo tres años por la pérdida de la vida de una persona en u hecho evitable, en un homicidio de tránsito  que diga "son tres añitos porque que un accidente".

Dijo que, además, es un fiscal que conoce de cerca este tipo de casos: "Un fiscal que conoce a las víctimas porque estamos en una ciudad pequeña y a mi hijo lo conoció de bebé y también tiene un hijo de la edad de mi hijo fallecido y no puedo creer que no tengan empatía con las víctimas y con los sobrevivientes; con esas nenas que estaban esperando que su padre las vaya a buscar."

Luego agregó: "Entonces, si la justicia no empieza a ayudarnos con la parte que tiene que ver con la sanción para con los que les corresponde a los culpables, estamos dejando un mensaje de que acá vale todo. Vale salir a conducir en estado de ebriedad, drogados y correr picadas. Que no pasa nada si salís, matás o lastimás."

Sanz dijo que si no se acompaña en eso, entonces no le importa nada a nadie "El accidente entonces es como el crimen perfecto, porque nadie se va a dar cuenta que lo mataste a propósito. Yo no voy a matar a nadie a propósito, pero si tomo vino y salgo por la Balbín corriendo picadas y mato a mi compañero, que estaba en el asiento de al lado, pero no digo nada, no pasa nada y sigo en libertad, dejando una familia destruida (habla del caso de Matías Ríquez), entonces estamos todos locos." (El Diario Nuevo Día)