Se ha reconocido el fraude laboral de las cooperativas de trabajo

El pase a planta permanente anunciado por el Gobernador Peralta en el día de la fecha, más allá de que todavía falta conocer algunos alcances de la medida, es un gran triunfo de la lucha contra el trabajo precario, descalificado y en negro.

martes, 1 de octubre de 2013 · 00:00

 

El Partido Obrero reclama la inclusión en la medida de todos los trabajadores tercerizados, en empresas contratistas de limpieza y de seguridad privada que prestan servicios a la provincia, así como la incorporación a planta de los trabajadores precarios, “planes”, monotributistas  o cooperativizados que prestan servicios en todos los niveles del estado y especialmente en todos los municipios de Santa Cruz. 

La dignidad de los trabajadores significa también un salario que cubra la canasta familiar.

La izquierda ha venido reclamando desde hace años el pase a planta de todos los trabajadores precarios, y ha venido denunciando la tercerización y la cooperativización organizada desde el estado como un mecanismo de ataque a los derechos de los trabajadores.

Estos sistemas de precarización avanzó bajo el menemismo y en ese plano la era Kirchner en Santa Cruz ha sido punta de lanza contra los trabajadores. La lucha del 2007 quebró en parte esta política, con el blanqueo de los salarios y la efectivización de muchos contratados, pero siguió pendiente la situación de miles de compañeros con trabajos precarios y cooperativas.

No se nos escapa que en estas políticas de flexibilidad y precariedad laboral jugó un gran papel durante años el Secretario de Trabajo del ex gobernador Kirchner, que era precisamente el actual gobernador Peralta. Con la medida actual el gobernador no solamente niega a otros, sino que se niega A SÍ MISMO.

El Partido Obrero es plenamente consciente que se trata de una medida de emergencia de Peralta después de su derrota electoral en agosto, que tiene semejanza con las medidas adoptadas por Cristina en el orden nacional elevando el piso del impuesto a las ganancias sobre los salarios, después de perder las elecciones de agosto en las principales provincias.

Por un camino tortuoso los programas de la izquierda y los reclamos de los trabajadores se van abriendo camino en medio de la crisis política, en un cuadro de agudas necesidades de las masas populares.

Como sin embargo la crisis económica hace prever una tendencia a políticas de mayor ajuste, entrega y devaluaciones, serán la organización de los trabajadores, la capacidad de lucha para defender cada conquista y la posibilidad de llevar diputados de izquierda al Congreso, los principales desafíos para defender los intereses de la clase obrera y las mayorías oprimidas.