Juraron los nuevos ministros con la tarea de `superar las divisiones´ en la provincia

En un acto presidido por el Gobernador Daniel Román Peralta, juraron como ministros, Gabriela Peralta en Desarrollo Social, Harold Bark en Producción, Gustavo Martínez en Gobierno y Silvia Sánchez en Educación. El mandatario provincial resaltó la convocatoria al diálogo del gobierno nacional y anticipó que desde su gestión no va anteponer las diferencias. Destacó el gesto de Juan Carlos Batarev de trabajar desde la militancia.

miércoles, 11 de diciembre de 2013 · 00:00

 

El gobernador Daniel Peralta tomó juramento y puso en funciones a los nuevos ministros del gabinete provincial, en una ceremonia que se desarrolló este mediodía en el Salón  Blanco de la Casa de Gobierno. El mandatario tomó juramento a la profesora Silvia Sánchez como nueva presidenta del Consejo Provincial de Educación, a la profesora Gabriela Peralta en el Ministerio de Desarrollo Social, a Harold Bark en el Ministerio de la Producción y al ingeniero Gustavo Martínez en el Ministerio de Gobierno. Además fueron designados Argentina Nieves Beroiza en la Caja de Previsión Social y Daniel Sloper en el Instituto de Seguros de la Provincia (ISPRO). 

Luego de la toma de juramento de rigor a los nuevos ministros, el gobernador Daniel Peralta agradeció especialmente a los ministros salientes Rafael Gilmartin,  Marisa Oliva, Daniel Sloper y Nieves Beroiza  por su compromiso con la gestión y además destacó al vicepresidente el partido justicialista, Juan Carlos Batarev, quien expresó su acompañamiento a la gestión provincial, desde su lugar en la militancia.

“Los tiempos políticos muchas veces se ponen por delante de las aspiraciones y los deseos personales. La política no es un cargo, como dijo mi amigo Juan Carlos Batarev, para acompañar se acompaña desde cualquier lugar cuando se tiene ganas y se trabaja desde la militancia” dijo Peralta a la hora de destacar su trabajo y apoyo a la gestión.  

A los nuevos ministros les deseó “la mejor las de las suertes y los éxitos de la gestión” y les pidió expresamente que trabajen por “superar divisiones”. “Es hora que trabajemos fuertemente dejando de lado cualquier tipo de división, especialmente aquellas que nos hicieron mucho mal en el pasado y que promovieron  que hace poco tiempo atrás los santacruceños hayamos tenido una ruptura del tejido social, que estamos remediando de a poco” dijo el gobernador.

“Ese es el espacio, el camino y el mandato que tiene el gabinete que acaba de asumir: trabajar, trabajar y trabajar y siempre teniendo por delante que para nosotros siempre estuvo primero, está y va a estar Santa Cruz” añadió.

Resaltó además la convocatoria al diálogo del gobierno nacional y anticipó que desde su gestión no pondrá el acento en las diferencias que mantiene, sino en los intereses de la provincia. “Apostamos apostamos al diálogo en la construcción y en ese diálogo Santa Cruz no va a estar ausente ni va a anteponer, al menos este gobernador, las diferencias políticas con el bien común de todos y cada uno de los santacruceños”.

“Ya pasaron las elecciones y tenemos que trabajar muy fuerte para hacer que este buen gesto político que ha tenido el jefe de gabinete actual, de armar una agenda bilateral con los gobernadores no quede simplemente en palabras o en una reunión” acotó.

“Creo –continuó- que se acerca una etapa de dialogo que nosotros vamos a tratar de transferir a Santa Cruz de la misma manera, conversando, dialogando con la oposición y con sectores sociales para ver de qué manera, donde están nuestras fallas de gestión, podamos enmendarlas por el bien de todos los santacruceños”.

“Estamos muy esperanzados en los tiempos que vienen. Creemos que basándonos en nuestra autonomía y sin pedir nada regalado, desarrollando nuestra provincia, buscando los mejores caminos para encontrar la construcción de espacios comunes, podamos recuperar el espíritu que abrazamos todos cuando éramos un poquito más jóvenes, allá por el 83” agregó en alusión al espíritu de recuperación democrática.

En ese contexto, valoró el papel del ex- presidente (Ricardo) Alfonsín e hizo un mea culpa por la oposición justicialista de la época. “Tengo que hacer también desde este Salón Blanco alguna autocrítica respecto a cómo tratamos al Dr. Alfonsín los dirigentes sindicales, en los primeros años de democracia. No era necesario hacer tantos paros generales para poder lograr las cosas que habíamos perdido en las urnas, dada nuestra adscripción al peronismo” sentenció.