Bloque Justicialista propone lugar para reubicar el monumento de Julio A. Roca

 

En el marco de la Ordenanza N° 7.775 sancionada el 15 de noviembre de 2012 y promulgada el 7 de diciembre por Decreto 3.997/12, ésta, ordena al Departamento Ejecutivo Municipal cambie el actual sitio de emplazamiento del monumento en homenaje al presidente Julio Argentino Roca en el plazo de 120 días.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

Atento a que ya finalizó dicho plazo, el Bloque Justicialista del Honorable Concejo Deliberante deduce necesario dar cumplimiento a esta norma, en tal sentido, es importante determinar el lugar adonde será traslado el monumento en cuestión.

En consecuencia, el Bloque de ediles justicialistas cree acertado y propicio que el sitio definitivo donde deberá erigirse el monumento, es regresarlo al mítico balcón donde Roca anunció el progreso y la paz y fomentó la diplomacia internacional hace 114 años.

Además cabe recordar que la ciudadanía de Río Gallegos oportunamente se expidió por cambiar el nombre de la arteria en la que se encuentra ubicado su monumento, y en este sentido, “constituye un verdadero acto de justicia que el mismo se  enclave en un sitio que lo identifica”. Sin lugar a dudas, “Roca sigue siendo una de las figuras más polémicas de la historia argentina”.

Julio Argentino Roca fue político, militar argentino, Presidente de la Nación en dos ocasiones. Manejo los hilos de la política argentina durante más de 30 años mediante el  Partido Autonomista Nacional, tejiendo complejos sistemas de alianzas con distintas fuerzas, lo que le valió el mote de “el  Zorro”.-

En 1858 ingreso a la carrera militar, con los despachos de alférez de artillería, sirviendo en la Brigada de artillería “7 de Octubre” del Regimiento 1º de la Línea de Entre Ríos. Participo en la guerra entre Buenos  Aires y la Confederación Argentina, Producida entre 1859 y 1870, en la que murieron su padre y dos de sus hermanos.

A la muerte de Adolfo Alsina, su principal rival (y en ocasiones aliado) en el camino hacia la sucesión presidencial de Nicolás Avellaneda en 1877, Roca lo sucedió en el ministerio de Guerra. Presento un proyecto al Congreso de la Nación el 14 de agosto de 1878 cuyo objetivo consistía en una guerra ofensiva contra los indígenas que habitaban la Patagonia, con el objetivo de ampliar el territorio bajo soberanía efectiva de la nación.

La región se encontraba habitada originariamente por los pueblos  indígenas de etnia tehuelches, quienes posteriormente se fueron mestizando con los mapuches, provenientes desde Chile.

Los mapuches comenzaron a llamar la atención, del gobierno argentino, por sus continuos avances y también se evidencio el temor del Presidente Nicolás Avellaneda a una posible invasión y conquista por el ejército chileno, que ya había avanzado sobre numerosos  territorios  durante la Guerra del Pacifico.

Así, Roca, al mando de un ejército moderno y bien pertrechado, conquisto la Patagonia oriental  venciendo la resistencia de los asentamientos. Millones de hectáreas se sumaron a la República Argentina. Se suele justificar esta operación militar argumentando que estos territorios iban a ser conquistados por Chile, ya que el área al sur del Río Colorado   estuvo parcialmente en disputa entre las dos naciones hasta  la firma del Tratado Argentina-Chile en 1881.

Dos presidencias, tuvo Julio Argentino Roca, una en 1880 y la otra en 1898, ambas se fundaron en el lema “Paz y Administración”, que sintetiza el pensamiento liberal conservador, característico de la Generación  del 80 de la que fue un gran exponencial.

A principios de 1899, Roca se encontró con su par chileno Dr Federico Errázuriz,  en  Punta Arenas sobre el Estrecho de Magallanes para sellar un tratado de paz entre ambos países, y antes de su regreso a Buenos Aires, permaneció cuatro días en Río Gallegos , que por aquel entonces tenía una población de 2.192 habitantes, en tal ocasión desde el balcón de la casa de gobierno ( edificio de madera y chapa que servía  también como residencia oficial del gobernador), Roca pronuncio un discurso para cerca de 400 vecinos que se reunieron para homenajear al presidente, entre otras cosas invito a empresario radicados en el estrecho a invertir en la Argentina.

Finalmente, Roca logro la Paz con Chile y la solución casi definitiva de todos los diferendos  de  límites con ese país mediante la firma del tratado de 1902. Terminado su mandato, Roca se alejo de la vida  pública.

Se puede reconocer con carácter positivo a las presidencias de Roca algunos adelantos, sobre todo en materia de comunicaciones.

En 1941, la sociedad de aquel entonces decide inmortalizar en bronce al ex presidente, con el financiamiento  de Don Alejandro Menéndez  Behety  y  la ejecución del artista Brunnix, confeccionando un monumento, emplazándose por primera vez  en el centro de la calzada en Avenida Roca a la altura de Errázuriz y Chacabuco. Fue en la década del 60 cuando se lo traslada a su actual ubicación donde han permanecido hasta hoy, y en respeto  tanto  de la figura del Presidente Julio  A. Roca como la de la propia historia-.