Cotillo 2011, crónica de una pauta anunciada

La periodista e investigadora de la UNPA de Caleta Olivia, Lucrecia Sotelo, presenta el segundo informe sobre los gastos de pauta oficial por parte de Fernando Cotillo, cuando se desempeñaba como Intendente de Caleta Olivia. El  gasto total ascendió  a 6 millones de pesos y fue distribuido entre 41 medios y periodistas.   
lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
Por medio del aporte de Lucrecia Sotelo, productora de “La Noche Boca Arriba”, programa que se emite por Radio XXI,
 Nuevo Día presenta el segundo informe de los verdaderos gastos de pauta oficial que contabilizó Fernando Cotillo -actual
vicegobernador de Santa Cruz- cuando se desempeñaba como jefe comunal de Caleta Olivia.
En la primera entrega, de acuerdo  a la investigación de Sotelo, se había advertido el uso de 4 millones de pesos de pesos
de fondos públicos para publicidad oficial. Sin embargo, un pormenorizado detalle que retratamos, señala que en realidad
fueron 6 millones de pesos los que se distribuyeron en 41 medios y periodistas de esta localidad.
Tal como se manifestó en el informe anterior, se le solicitó el día 5 de marzo, información  sobre gastos de publicidad oficial
al Jefe de gabinete Prof. Cabrera. La respuesta se hizo esperar, pero llegó en forma de una lista de 25 medios de comunicación y periodistas.
Esa lista no era más que la enumeración de medios, meses en los cuales se le pagó “publicidad oficial” y el monto. Lo que no se manifestaba
era la tarea por la qué realizaban cada tarea. Las preguntas eran muchas, las incertidumbres, plenas. En virtud a ello, el día 19 de mayo se
presentaron dos nuevas notas, una a Cabrera y otra a Leonardo Páez del área de Supervisión de Prensa de la Municipalidad. Ambas notas
destinadas a ampliar los datos provistos en la nota anterior.
Contrastación de lo que se dijo y lo que no
Mientras se espera la respuesta a estas notas, la producción periodística de “La Noche Boca Arriba” sigue con la investigación y tuvo la posibilidad
de acceder a una fuente que amplió la información con la que se contaba.
En primer lugar se puede afirmar que, hasta ahora, la cantidad de medios, periodistas que fueron beneficiados por pago del erario público en
calidad de publicidad oficial – siguiendo el concepto señalado y definido por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la
Organización de los Estados Americanos, en voz de la Relatoría de Libertad de Expresión – ascienden a 41, es decir, 16 más que los que indicó
el Prof. Cabrera. Indudablemente la pregunta que subyace es, ¿porqué omitió esa información? Podría realizarse unas primeras conclusiones: existe
una marcada confusión sobre qué es la publicidad oficial; confusión que lleva indudablemente a la desinformación y, en este sentido, a distribución
de dinero poco clara. La otra conclusión nos lleva a pensar que hubo cierta intencionalidad en dar una información y no otra.
Primeros datos
De los 41 medios y periodistas:
1)-31 son “representantes” de medios de comunicación y/o productoras multimediales.
2)-21 cobraron por el rubro “emisión y difusión de servicios de prensa o publicación de gobierno”. 
3)-2 por difusión de información con publicidad
4)-2 de difusión con información de pantalla
5)-4 en concepto de “servicio de pantalla y cañón de video”
6)-2 en concepto de “asesor, difusión de noticias”.
7)-1 en “impresión gráfica”
8)-1 en “locución de programa radial”.
9)-La suma de esos datos  ascienden a casi 6 millones de pesos.
 
Frente a estos datos, emergen las preguntas
A. ¿Porqué el Prof. Cabrera Jefe de Gabinete de Caleta Olivia omitió información que nos lleva a afirmar que son casi 6 millones que se gastó en
concepto de Publicidad Oficial durante el período 2011?
B. La suma de dinero destinada para el rubro 2 alcanza los $855.840. Ahora, y frente a ello ¿Cuál es la diferencia entre los puntos 2, 3, 4 y 8?
Es decir, ¿qué los hace un rubro en sí mismo que deben cobrar sumas distintas en períodos diferentes?
C. ¿A qué se refiere con el ítem “asesor, difusión de noticias”? ¿noticias de qué? ¿En dónde? ¿A quién asesora y por qué? 
D. ¿Porqué se gasto del presupuesto municipal – construido por el dinero que los ciudadanos aportan con sus impuestos - $313.500  pesos en
alquiler de cañón de video y filmadoras cuando una cámara de video DVDcam cuesta en el mercado $15.000 y un cañón de video de 3.000
volúmenes vale en el mercado local alrededor de $4000 pesos, como señala el ítem 4?, ¿no era más óptimo invertir en la compra de estos insumos
en vez de alquilarlos? Es decir, cuál es el criterio que se utilizó para la decidir “alquilar” a terceros y no comprar?
E. ¿Por qué hay personas que cobran por el rubro de “diseño gráfico” en una estructura de prensa municipal que ya cuenta con diseñadores
gráficos dentro de su planta funcional?
F. ¿Porqué dentro de un mismo multimedio de comunicación cobran desde el director hasta los periodistas que allí trabajan? Es decir,
¿cómo se computa el pago? ¿Por medios o por periodistas?
Conclusiones preliminares
Sin lugar a dudas, la primera proposición que emerge – al igual que en el informe anterior – es que no hay claridad en la forma en la que se accede y distribuye la publicidad oficial.  La ausencia de criterio refuerza que desde la contratación de determinado servicio hasta al monto asignado responde a razones políticas; es decir, a decisiones que realiza el funcionario basadas en su “propio criterio”. Ello reviste un grave posicionamiento dado que en la “distribución de la pauta” convergen dos factores, por un lado la utilización de fondos públicos por parte del gobierno sin criterio más que el propio y, por otro lado, la conformación de la esfera pública. 
El concepto sobre el cual se distribuye “publicidad oficial” es amplio y ambiguo llevando a una distribución de dinero de manera  confusa; es decir, según los datos provistos y contrastados por las fuentes de la investigación realizada, para el gobierno municipal de Caleta Olivia, era publicidad oficial tanto el pago de “emisión y difusión de servicios de prensa o publicación de gobierno” como el alquiler de cámaras de filmación y cañón de video a terceros. 
Martín Becerra en su informe para “Poder Ciudadano” sostiene que “la necesidad de contar con criterios claros, objetivos, y públicos para el destino de recursos públicos a la publicidad oficial se corresponde con el propósito republicano de difundir las actividades de los gobiernos y es por ello que esta cuestión incluye en la agenda de derecho a la comunicación”.
Mucho se dijo en estos días sobre la ética profesional y que “cada uno se financia como puede”. En virtud de ello cabe una mención. Cada profesional debe tener la libertad de elegir su fuente de financiamiento, en este caso puede responder el ámbito de lo público como de lo privado. Ahora debe ser consciente que al elegir su fuente de financiamiento está hablando con el patrocinio de determinada fuente y no de otra. Aquí resulta destacar lo mencionado anteriormente: la objetividad no existe y con ello, no existe la neutralidad de la fuente. No se trata de bueno y de malo, sino de reconocer la intencionalidad desde la cual ejercemos nuestra profesión de periodistas y si ello no es así, ¿porqué algunos programas de Caleta Olivia que trabajan en determinados medios no puede hablar de, por ejemplo, “el problema de acceso a la pauta oficial” y si divulgar noticias que hacen a los partes de prensa del gobierno local? 
Señor lector, si usted recorre los diarios digitales de Caleta Olivia – y nos animaríamos a decir, de toda la provincia – verá que la información casi es la misma; ahora, ello ¿porqué es así? Sin lugar a dudas por que, lamentablemente los periodistas se ven sumidos – cada vez con más frecuencia – a ser la voz oficial del medio; medio de comunicación que negocia sus intereses con la empresa o gobierno que consideren afines a su economía o ideología política. 
La pregunta que guía estos informes es saber ¿Por qué el gobierno de Fernando Cotillo, durante su gestión del 2011 eligió pagar a determinados medios y no a otros? ¿Cuáles fueron los requisitos planteados a cada medio? ¿En qué períodos se distribuyeron esos gastos del estado municipal?
A esta lista vale agregar una pregunta más, ¿ Por qué eligió pagar más de 6 millones de pesos en el concepto de “Publicidad oficial”? y ¿Porqué Cabrera nos informó que solo pago 4 millones?  
Si allí no hay intencionalidad política en la configuración de la opinión pública, creo que nos estamos volviendo cada vez más ciegos. Esperamos, desde todos los que hacemos “La Noche Boca Arriba” que estos informes ayuden de avanzar la conformación de un Estado cada vez más republicano. Estamos convencidos que solo desde el acceso a la información podemos ser cada vez más ciudadanos libres y no meros repositorios de votos en actos eleccionarios.
Queridos colegas, debemos como profesionales, recuperar la política comunicacional no como mero acto de denuncia, publicidad de buenas noticias o acción de financiamiento personal sino como necesidad, urgencia y compromiso. No nos debemos a nuestras arcas sino a quienes cada día confían en lo que decimos desde cada lugar de la imprenta, estudio o micrófono. (El Diario Nuevo Día).