Sin dinero, Peralta se olvidó del deporte y las drogas

Tras incontables promesas de inversión durante su última gestión y en el año electoral que pasó, la crisis hizo que el mandatario no logre cumplir con la gente del deporte y mucho menos en la lucha contra las drogas. Así no se puede.
lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
Dicen que del dicho al hecho, hay mucho trecho. Y vaya si esa frase puede adaptarse a la gestión de Daniel Peralta como gobernador, luego de incontables promesas nunca concretadas.
Algunas de ellas se efectuaron a lo largo de los cuatro años que tuvo su gestión anterior y muchísimas otras durante el año electoral que pasó, donde el asistencialismo estuvo de moda, colaborando de sobremanera con lo que hoy es una crisis provincial que sufre cada uno de los santacruceños.
Es cierto que la provincia está tan mal que al gobernador se le pueden achacar errores por donde se lo mire y mucho se habló sobre lo descuidado que tiene a la salud y la educación.
Pero hay otros temas como la seguridad, la drogadicción y el deporte que también esperan con una mínima esperanza que el mandatario cumpla con las promesas que nunca se transformaron en realidad.
Perdió la pelota
“Pateá las drogas”, fue uno de los slogans de campaña de Peralta a lo largo del 2011 que se fue y que encontró al gobernador entregando más de mil becas que ahora no puede pagar, aprovechando cada uno de los populares actos para posar para la foto, ilusionando a chicos y grandes con una ayuda económica que nunca llegó.
Pues bien. Definidamente, el mandatario perdió la pelota con la que pensaba patear las drogas, porque desde el día en que consiguió el triunfo en las urnas se olvidó del deporte, no cumplió con sus promesas y desde octubre del año pasado se tomó licencia para aparecer recién el último martes para hacer acto de presencia en la presentación de los Juegos de la Araucanía. Sí, los juegos que Santa Cruz deberá organizar en medio de la crisis, producto de la falta de previsión de un gobierno que se postuló el año pasado aún sabiendo lo difícil que sería este 2012 en lo económico.
Pero lo peor del gobernador fue aquel anunció con bombos y platillos de un Plan de Infraestructura Deportiva que incluía más de 300 obras por un monto de 256 millones de pesos a lo largo y ancho de la provincia.
Pero ese plan estaba sujeto a un fideicomiso que nunca tuvo el apoyo de los diputados y el “gober” volvió a quedar en “offside”, ilusionando a miles de deportistas que luego se quedaron con las manos vacías.
¿El fin justifica los medios? En este caso no y parece mucho más que poco feliz el hecho de haber anunciado tantas obras para el deporte que luego terminaron quedando en el olvido, en algún cajón de la legislatura.
Ahora, como si la provincia no tuviera problemas, la ilógica idea que tuvo la dupla Perea-Peralta de organizar los Juegos de la Araucanía del próximo año obligan a la provincia a desembolsar una buena cantidad de dinero para reacondicionar gimnasios y canchas, sumado al hecho de construir a contrarreloj más infraestructura.
La buena para el deporte es que Peralta deberá cumplir de una buena vez con al construcción de la pista atlética que se presupuestóo consecutivamente desde 2005 en Santa Cruz, pero que nunca se concretó. El destino del dinero para esa pista es y será un misterio.
Patada...al balde
Sin pelota y sin dinero, el gobernador parece sólo poder darle una patada al balde (recordando aquella publicidad de “Poett” en la que una cómica viejita promociona el producto), porque las drogas se expanden como si nada pasara en la provincia.
Mientras todo tipo de droga ilegal deambula por toda Santa Cruz, siguen cayendo los “perejiles” y el negocio prospera. 
Esto quedó a la luz semanas atrás, con las estadísticas que brindó el juez, Alejandro Ruggero, luego de una quema de drogas en el cementerio local.
En diálogo con los medios locales, el magistrado dijo que observa con bastante preocupación cómo el fenómeno de la droga crece permanentemente.
“Por más que uno haga todos los esfuerzos posibles veo con preocupación que en Santa Cruz es al revés, la droga está bajando”, sostuvo.
Según aseguró, lo preocupante es que en 2009 tuvieron 18 causas de droga en la zona sur de Santa Cruz, pero que en 2010 fueron 16 y que el año pasado tuvieron sólo 11, por lo que la estadística está bajando, cuando todo dice que debería estar subiendo.
“Habrá que revisar qué está pasando, porque me he enterado que la policía provincial contaba con algunos insumos y elementos que los iban a ayudar a investigar y que no se les han proveído”, manifestó el juez.
Además, dijo que algo similar pasa con el Juzgado Federal, que no tiene un titular a cargo.
Ruggero está realmente preocupado y aseguró: “La estadística baja y eso me hace pensar de que hay gente vendiendo droga y no está siendo procesada”.
Sin inversión
Quienes conocen del tema, aseguran que el Estado prometió inversiones que no se concretaron y sobre eso el magistrado señaló que “había promesas de escáneres y otros elementos, pero por ahí uno se entera que se realiza la compra de otros equipamientos y no soy quien para decir como suministrar las cosas”.
Entre otras cosas, el juez habló del trabajo de la policía y dijo que saben que  “hay esfuerzos personales, pero está faltando otro apoyo”. 
Lo que está clarísimo es que si el gobernador no invirtió lo suficiente en el pasado, mucho menos lo hará en época de “vacas flacas”, fiel al estilo de un mandatario reconocido por sus promesas y criticado por sus falencias a la hora de hacerlas realidad.
Peralta lo sabe, lo recuerda y lo adeuda, pero no lo asume, como quien acostumbra a transitar por la vida sabiendo que “del dicho al hecho, hay mucho trecho”. (El Diario Nuevo Día)