El Gobernador cada vez más al límite

La suerte de Peralta está echada. Ahora todo dependerá de su habilidad para sortear los escollos que se le vayan presentando. La situación financiera y económica y el poder controlar a la “tropa” provincial, son sus dos principales preocupaciones para los meses venideros.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

En la provincia cuna del kirchnerismo se vive un clima enrarecido, de inestabilidad y sobre todo de incertidumbre.  Con pocas fuerzas, Peralta aún se mantiene de pie. Cómo seguirá sosteniéndose es difícil precisarlo.

Hace rato que el gobernador santacruceño Daniel Peralta viene enfrentando fuertes embates dentro de la provincia. Pero uno de los momentos más difíciles que le tocó afrontar fue en estos últimos días, lo pusieron los policías con una protesta que dejó sin seguridad a toda la provincia durante 21 días.

La debilidad de Peralta se hace cada vez más evidente, a pesar de que logró destrabar el conflicto con la fuerza policíaca.

La embestida de La Cámpora y la cada vez menor benevolencia de la Rosada, es lo que está conduciendo al Gobernador cada vez más al límite. La suerte de Peralta está echada. Ahora todo dependerá de su habilidad para sortear los escollos que se le vayan presentando.

Peligrosa dependencia

Las cuentas públicas en la provincia de Santa Cruz están en rojo desde hace tiempo. Pero a medida que transcurre el año, se vuelve cada vez más complicado para Peralta poder hacer frente a los sueldos, aguinaldos y aumentos que deberá negociar –paritaria de por medio- con los gremios.

El conflicto con la fuerza policial, dejó entrever, la debilidad de Peralta, quien ante cada nuevo embate pierde un poco más de fuerza.  Y si había alguna duda de que las relaciones con la Rosada no estaban bien, la actitud tomada por el Ejecutivo nacional frente a este conflicto en la provincia terminó de despejarla. Nación no sólo le retacea los fondos a Peralta sino que en la resolución de la huelga policial lo dejó solo.

Rojo de furia

No sólo las cuentas santacruceñas están al rojo vivo. La embestida contra Peralta se hace cada vez más evidente. La ira de Peralta se desató cuando los diputados camporistas, le trabaron el proyecto en la Legislatura que pretende cobrarle un canon extraordinario a las empresas mineras cuando realicen operaciones comerciales entre ellas.

Peralta dijo que “más allá de la discusión que puede haber si corresponde tributar sobre la venta del paquete accionario o no, está claro que era una herramienta política para el Gobierno y algunos, como dije, invierten las cosas y nos negaron esa posibilidad”.

No la tiene nada fácil de ahora en adelante el Gobernador santacruceño teniendo en cuenta la crisis que pasa la provincia, lo cierto es que al kirchnerismo no le conviene en este momento cargar con la renuncia de un gobernador, menos que menos en Santa Cruz, la provincia que los vio crecer políticamente.

Muchos indican que el peor momento para Peralta ya pasó y ahora sólo le queda administrar “bien” los recursos con los que cuenta. Mientras tanto, espera una respuesta de Nación sobre el pedido de fondos que le realizó para poder completar el pago de aguinaldos. Pero esta novela recién empieza. Fuente: La Tecla (El Diario Nuevo Día)