Un gobernador de extracción sindical que no puede resolver los conflictos gremiales de su provincia

Se han cumplido casi 35 días del conflicto gremial de la Asociación de Docentes de Santa Cruz (ADOSAC), sin que hasta el momento exista un atisbo de solución a lo que parece ser un conflicto sin solución, donde los principales perjudicados son los estudiantes de los distintos niveles.

"peral"?

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

Durante el año 2002, al frente de la entonces subsecretaria de trabajo, Peralta quizás consiguió uno de los más importante logros para el sector gremial de los petroleros: la incorporación de la figura del ayudante de oficio, una larga lucha que mantenía el gremio petrolero con las operadoras en la zona norte de la provincia, y que le permitió al actual gobernador ganarse el respeto de los sindicatos.
Pero casi después de siete años, la situación ha ido cambiando y los aliados y amigos parecen sentirse defraudados con el accionar de Peralta.
Seguramente costará bastante volver a reconstruir las relaciones con muchos de los gremios, sino basta con hacer un poco de memoría.
A comienzos de su gestión, Peralta salio a respaldar al gremio Petrolero y a la conducción de Héctor Segovia y los petroleros hicieron lo propio, pero la amistad se rompió y terminó mal durante el pedido de intervención a dicho sindicato y el paro de los trabajadores de aquel sector durante finales de abril y principios de mayo.
Intervención en marcha en el gremio Petrolero, va ser una cuestión que para adentro del sector no va ser fácil de olvidar y que seguramente en algún momento le pasará factura a Peralta, porque hay que decirlo, algo se rompió y del juego de seducción de años anteriores ya no queda nada solo una gran desilusión.
A otros de los gremios a los cuales el gobernador parecía tener como acompañante en todos su actos y al cual la relación se quebró fue a la UOCRA, después de los tristes sucesos de Río Turbio, con la golpiza a los afiliados de ATE Salud y docentes.
Se terminó la defensa al entonces interventor del gremio de la construcción Carlos García y a sus laderos, todavía en muchos lados se recuerda que no había que temer nada si los trabajadores lo acompañaban. Frase controversial dicha casi un mes antes de lo ocurrido en la cuenca carbonifera.

 Una posición delicada
La situación de Peralta es muy delicada. Después de un paro petrolero de 22 días que le costó más de 260 millones de dólares a las arcas provinciales, el gobernador tuvo que recurrir a la Justicia, que ordenó la intervención del gremio.
No pudo evitar la intromisión del Gobierno nacional, que designó un delegado para intentar arribar a un acuerdo con los trabajadores. "Nosotros necesitamos sostener el vínculo con el Gobierno nacional porque vamos a precisar de apoyo y ayuda", se defendió el mandatario, en las declaraciones que brindó esta semana.
Es el tercer paro del sector que enfrenta desde que asumió, en mayo de 2007. Tuvo otro de diez días en 2009 y uno de 32 días en 2008. Pero,, además, mantiene frentes abiertos con los estatales y los docentes, que toman medidas de fuerza transitorias desde que arrancó el año.
Lo cierto es que Peralta afronta uno de los paros más prolongados y el primero de larga duración en su mandato 34 días sin clases en la provincia de Santa Cruz, con acusaciones cruzadas y con declaraciones verborragicas que le han jugado más de un dolor de cabeza al mandatario en lo referido a tratar de destrabar un conflicto educativo que va dejar muchas secuelas y que por el momento no se verán pero que a futuro se tendrán sus consecuencias.
De todas maneras, la relación gremios-gobierno esta rota para algunos de los cuales eran sus aliados.
Un fenómeno extraño y de intereses que llamativamente es para tener en cuenta por la poca cintura que ha demostrado un hombre de extracción gremial como el Gobernador por resolver los conflictos sociales y gremiales que aquejan a Santa Cruz. (El Diario Nuevo Día)