Nubarrones antes del segundo mandato

Luego de las elecciones que ganaron con “lo justo”  el gobernador de Santa Cruz se apresta a iniciar un segundo mandato  al frente de la provincia de Santa Cruz.
Acuciado Por la interna feroz y por la imposición de nombres para el nuevo gabinete Peralta apenas tiene margen de maniobra.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

 

Parecería que muchos que desempeñan papeles en el gobierno provincial se han convencido de que la mayoría avaló su propia prepotencia y arbitrariedad, de ahí el protagonismo reciente de funcionarios – ministros -  que no dudan en marcar que la gestión Peralta, se vio desdibujada debido al brutal paro de petroleros acompañados por los díscolos docentes que hicieron perder a la provincia cifras millonarias.
 
Falta plata

Peralta entregó subsidios a diestra y siniestra y minimizó las dificultades que le aguardaban a la provincia hasta que le explotó el petardo en la mano.
Ahora acorralado ante la falta de fondos ha hecho mutis por el foro solo declarado  que la provincia debe encontrar donde sea 1.000 millones de pesos para afrontar los pagos de fin de año.
Queda demostrado entonces que más allá de su triunfo electoral el gobierno que encabeza ha hecho gala de un grado asombroso, y muy preocupante, de impericia.

Otros cuatro años

Todavía no ha comenzado formalmente el segundo período de Peralta en el Gobierno de Santa Cruz, pero ya abundan los indicios de que será muy diferente del primero.
La caja esta agotada y parece que el primer mandatario deberá esforzarse más de la cuenta para llegar a cumplir con la gente que le ratificó la confianza en las urnas.
En octubre, la gente votó la continuidad, del modelo si bien todos entienden que no le cabe más alternativa que la de reordenar las finanzas provinciales su manera de hacerlo no pasa por la renegociaron con YPF o la construcción de las ya históricas “represas”, Peralta deberá convencer a la ciudadanía de que lo que está haciendo el gobierno es redistribuir el ingreso con miras a favorecer a quienes menos reciben.
Debe además  conformar un equipo de trabajo que llegue a la gente y por ahora no ha dado ningún indicio sobre quienes lo acompañarán en la gestión. Aunque ya adelantó la renovación casi total de su gabinete  Peralta está atrapado entres fuerzas que pugnan por meter a sus militantes dentro del sistema gubernamental.
El gobernador trató de explicar la compleja situación político-financiera, pero han sido tan inútiles sus explicaciones que parece inevitable que su próximo gobierno sea mucho más problemático que el que está por terminar. (El Diario Nuevo Día)