El Partido Obrero repudia la agresión a obreros

Otra vez la patota de la UOCRA aparece produciendo una golpiza, esta vez contra trabajadores de su propio gremio, que reclamaban una mejora salarial y cometieron el “pecado” de no aceptar como delegados a personas colocadas por la UOCRA.
lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
La gravedad de los hechos no solo se mide en varios obreros con serias heridas, sino especialmente en la existencia de un “grupo de choque” que viene actuando sistemáticamente como tal, que ya golpeó a un diputado de la oposición, luego golpeó “por encargo” de la CGT, a delegados del gremio de empleados de comercio y a militantes del Partido Obrero, unos días después atacó a manifestantes frente a la Casa de Gobierno, amenazó con poner una carpa frente a la ADOSAC contra los maestros, luego concretó la amenaza con la golpiza terrible de 28 de Noviembre a docentes y hospitalarios, y ahora se revierte hacia los propios trabajadores de la construcción que se desempeñan en la obra del interconectado.
Un accionar delictivo sistemático y organizado constituye una “Asociación Ilícita”. Los grupos de choque de este tipo son propios de las experiencias fascistas o semifascistas, como las que protagonizaba la “triple A” en tiempos de López Rega.
La justicia mientras tanto se ha limitado a iniciar causas por “lesiones leves” y no ha hecho nada para frenar esta patota que es un peligro para toda la sociedad.
Protegidos 
El gobierno que es el verdadero organizador de este grupo de choque, los ha protegido y los lleva con todos los gastos pagos a cuanto acto oficial o de campaña se realiza.
El Ministerio de Trabajo no ha hecho nada para que se convoquen elecciones libres en la UOCRA Santa Cruz, ya que hace muchos años que los obreros de la construcción no pueden elegir a sus dirigentes. No hay que olvidar que la UOCRA está intervenida y ya se perdió la cuenta del tiempo que lleva la intervención.
Otro aspecto gravísimo de los acontecimientos, es que la patota actuó en defensa de la patronal contra el reclamo salarial de los propios compañeros del gremio. Todavía peor actuó para imponer a uno de sus enviados como “delegado”, lo que fue rechazado por los trabajadores que eligieron ellos mismos (como corresponde) a sus representantes. Fue para sostener su dictadura sindical que la patota hoy se tomado el trabajo de viajar hasta Río Bote para atacar a los obreros de la construcción. El gobernador, la justicia y el Ministerio de Trabajo tienen la palabra y deben responder: ¿HASTA CUANDO SEGUIRA IMPUNE ESTA PATOTA?
Miguel Del Plá
Partido Obrero