Es la realidad idiota

 

Si alguien relatara hace un año la situación que vive hoy la provincia ninguno de nosotros le hubiera creído.Pensaríamos que enloqueció o que por lo menos tuvo una pesadilla rara.Vivimos una especie de guion de ciencia ficción o pensándolo un poco mejor, parecemos inmersos en una comedia de Porcel de los años setenta.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

 

* por Brian Soto

Peralta es lo mas parecido a Emilio Disi, trata de parecer serio y educado pero termina siendo un chiste mas en medio de una historia burda, grotesca, pero al fin cómica.

Quien podría pensar que en la pujante Santa Cruz minera de los videos y las publicidades los hospitales no tendrían gasas, o las escuelas no tendrían gas. Quien siquiera podría imaginar hace unos meses no mas que ni siquiera se sabría la fecha para el pago de los sueldos. A quien se le hubiera ocurrido que los socios de las fotos y los afiches se tratarían de borrachos, corruptos, inoperantes y drogadictos.

No estuvo hasta hace unos meses colgada en un cartel la inmensa foto del abrazo del gobernador con el vice ¿?????

Que nos quedó de esa lealtad peronista? De esos supuestos valores y amistades? De esas propuestas que iban a hacer juntos?

Hoy Peralta deambula por la provincia mostrando las hilachas de lo que fue su imagen. Pasea su gobierno por gremios y sindicatos buscando algo del apoyo popular perdido. Quiere robarle el discurso a la oposición y dice que el sabe lo que hay que hacer pero no lo dejan. Habla de ellos para referirse a sus compañeros de lista y los desafía todo el tiempo. Volvió a la campera de cuero y olvido en el placar los costosos trajes importados. Ahora dice que no lo dejan gobernar los mismos que lo llevaron al gobierno.

Es lo mas parecido a un rey que cayo en desgracia porque la hambruna acosa a su pueblo mientras los bárbaros golpean los muros de su palacio.

El vice se esconde tras un escritorio ancho y oscuro y no muestra la cabeza para que no lo roce la supuesta disputa.

Mientras tanto las escuelas, hospitales y comisarias muestran la triste imagen de la realidad de Santa Cruz. No lo que debió haber sido sino lo que fue. Una provincia arrasada. Destruida. Robada. Esquilmada. Santa Cruz se parece a esas tierras dominadas una vez que se fue el conquistador y se llevo todo.

No hay plazas, gimnasios, comedores que funcionen bien y todo es tierra de nadie.

Solo las empresas multinacionales siguen trabajando como si nada, y con maquinas que relucen y brillan en el medio de la estepa árida siguen desangrando a Santa Cruz.

El largo brazo estatal que parecía poderoso y opulento se muestra desnudo, solitario y frío. Nadie da respuestas y los diarios están llenos de mentiras.

Muchos sumisos, de un lado y del otro siguen contando las costillas de oponentes cada vez mas flacos y destruidos, mientras el pueblo impávido se sabe responsable pero por ahora calla…

Peralta atiende a los medios en una mesa de café antigua en un hotel atrasado de Caleta Olivia mientras termino estas notas, y entonces todo lo anterior cobra mas fuerza…