El reconocimiento que no fue y las cuentas pendientes de concejales

En una polémica sesión los cuatro ediles justicialistas rechazaron el proyecto de reconocimiento al ex obispo Juan Carlos Romanin, ¿una muestra de viejas rencillas?.
lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
Cuando pareciera haber quedado en el tiempo las diferencias póliticas y de trabajo en el bloque justicialista del Honorable Concejo Deliberante y como si una causa común los volviera a juntar los ediles José Zavaley, Pablo Grasso, María Laura Santamariña y Juan Carlos Figueroa, no quisieron perderse la oportunidad de mostrarse ante el público como un solo bloque y dieron su voto por la negativa al proyecto de reconocimiento a la tarea llevada a cabo por Monseñor Juan Carlos Romanín, que se aleja de sus funciones eclesiasticas.
Y es que la labor de mediador del prelado durante el turbulento 2007 dejó huellas y tal vez viejos rencores en los ediles del Frente Para la Victoria y ayer esos resquemores fueron puestos en evidencia en la sesión de la legislatura municipal.
Los abanderados que no quisieron quedarse atrás fueron los ediles María Laura Santamariña y Juan Carlos Figueroa, en especial la concejal quienes haciendo uso de lo que hace siglos atrás hubiera sido el tribunal de la inquisición, fue la que llevó a trazar una peligrosa asociación,  ya que dentro de su entendimiento y que lo actuado por el ex obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego, el prelado fue una figura de oposicón al gobierno provincial de aquel entonces.
Respecto a su voto no positivo respecto al reconocimiento del ex Obispo Juan Carlos Romanín la concejal Santamariña se justificó indicando que "su posicionamiento creó una división dentro de la comunidad que no se condice, negativa con los principios católicos que él mismo representa, entonces yo entiendo que siendo correspondiente con toda mi historia y mi postura que he tomado que desde Monseñor manifestara públicamente y con el transcurrir de esa época y las situaciones posteriores es que no puedo acompañar este proyecto de reconocimiento, pero si independientemente de esto desearle que tenga una pronta recuperación ante su delicada situación de salud, pero entiendo que no se puede permitir que se utilice un púlpito para bajar ideas diferentes y contradictorias y promover de alguna forma como se ha hecho en su oportunidad y era lo que hacia alusión anteriormente, asi que adelanto mi voto por la negativa".
A posterior vino el turno del concejal Figueroa, quien recordó y quiso hacerle recordar a los presentes en el recinto su adnegada participación en el 2007 como diputado por el pueblo de Río Gallegos, a la vez que recordó cuando fue increpado por el pueblo a la salida de una sesión y donde menciona al ex obispo como uno de los líeres de lo que para el era una pueblada encontra del sistema-
Ahora habrá que  reflexionar seguramente y tener memoria para otros ¿Porque a caso, la función de estar junto a las desiciones y dar respuesta de lo que pedía el pueblo no era la función que tenía en el 2007  el entonces Diputado Figueroa?.
Y el argumento de la concejal Santamariña nos deja traslucir que vniendo de un partido que se dice que es el genuino representante de los trabajadores desconozca o parcialice un hecho y una acción del pueblo ¿Da para pensar o no?. Ya lejos y desterrados felizmente en la última dictadura quedaron la cohexistencia entre el poder eclesiastico y la junta militar, en la que una desconocia y la otra actuaba. O será un simple error de advenedizos representantes del pueblo, tal vez si?. Lo que es cierto que el otrora diputado por el pueblo Figueroa ya cumplió con una función en la que se recuerdan muy pocos proyectos presentados salvo uno el de repudio por pisar un cesped de una residencia presidencial.
Pero también es cierto que estos dos ediles fueron los únicos que salieron a hablar y fueron acompañados desde el silencio y  solo con la mano levantada sus pares José Zavaley y Pablo Grasso, vió tal vez para no aparentar tanto que en dicha desición estaban todos unidos "Triunfaremos" ?. Lo cierto fue que dicho proyecto de reconocimiento pasó al archivo. (El Diario Nuevo Día)