Santa Cruz y los anuncios de viejas promesas de desarrollo

 

El Diario El Nuevo Día realizo un recorrdio sobre los distintos proyectos y anuncios de desarrollo industrial que han efectuado los distintos mandatarios porvinicales en los últimos 28 años, donde además se destaca que la gran mayoría de ellos quedaron en los escritorios.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

 

Cuando se han cumplido 28 años de la vuelta a la democracia en la República Argentina y hayan pasado siete gobernaciones justicialista en la provincia de Santa Cruz, la deuda política de un verdadero desarrollo industrial sigue estando vigente en la provincia.
Ni las tres gestiones provinciales consecutivas del ex presidente Néstor Kirchner ni el recien comenzado segundo mandato de Daniel Peralta han podido saldar un grave déficit de industrialización y de dependencia de empleos del sector público que tiene Santa Cruz.
A lo largo de estos años distintos han sido los proyectos que fueron anunciados con bombos y platillos en Santa Cruz, de parte de todas las gestiones gubernamentales.
Por empezar a enumerar uno de los primeros anuncios estuvo dado en el gobierno de Arturo Puricelli, con el proyecto de la planta de fertilizantes en el paraje de Punta Loyola, a lo que se sumaba la instalación de un lavadero de lana en dicho sector.
Se fue el primer gobierno justicialista en Santa Cruz después de la vuelta de la democracia y dichos anuncios se diluyeron y perdieron en el tiempo.
Durante el periodo comprendido entre 1983 y 1987, la provincia de Santa Cruz, evidencio la falta de cintura y de viveza política para efectivizar a través de sus legisladores provinciales y nacionales una verdadera ley de promoción industrial como la que ya habían iniciado las provincias de Tierra del Fuego y Chubut, con la creación de parques industriales y excensión impositiva que favorecieran la instalación de industrias.
También se comenzaban a desenpolvar viejos proyectos de aprovechamientos de caudales de ríos como es el caso del Santa Cruz, los que quedaron archivados en escritorios de los ministerios de nación.
Durante este periodo la provincia de Santa Cruz y en especial la zona sur fue comenzando a tener una mayor participación en la producción de petróleo y gas, la cual era objeto de la presencia y explotación de la ex estatal YPF, pero tanto el crudo de zona norte como el de la parte sur de la provincia siguieron saliendo del territorio por barco sin que se haya realizado un real aprovechamiento como lo hubiera sido una refineria.
Tal vez culpa de los mandatarios provinciales y ni que de hablar del gobierno nacional de turno.
Santa Cruz no era importante en el mapa nacional dada su baja densidad poblacional, solo importaba y como ha venido siendo hasta ahora los recursos petroleros, carboníferos y gasíferos.
La principal fuente de trabajo sacando al sector petrolero y carbonifero con las empresas YPF e YCF seguía siendo la administración pública.


Dos presidencias y Santa Cruz sin Industrias

Cuando el 25 de mayo de 2003 Néstor Kirchner presto juramento como presidente de la Argentina, muchos apostaban a una oportunidad histórica y única para la provincia de Santa Cruz, ya que el país contaba por primera vez en su historia con un mandatario patagónico.
Se volví hablar de que era necesario una Santa Cruz industrializada, ya con el gobierno de Sergio Acevedo, fueron varios los proyectos que comenzaron a estar en danza como la necesidad de que Santa Cruz, este unida al sistema interconectado nacional de energía eléctrica, el aprovechamiento del Río Santa Cruz, con las obras de Condor Clifft y La Barrancosa.
El impulso a la industria a través de la energía eólica fue otro de los tantos proyectos que estuvieron en danza en una provincia que sigue dependiendo de la explotación de sus recursos naturales para su posterior procesamiento fuera de su territorio.
La llegada de la primer presidente mujer en nuestro país con Cristina Fernández de Kirchner, volvió a reforzar la idea de la oportunidad histórica de que una mayor industrialización para Santa Cruz era posible.
Con anuncios de obras por concretar de parte del actual gobernador Daniel Peralta, y con el comienzo de las obras de la usina termoeléctrica de Río Turbio, con el aprovechamiento integral del carbón en alguna medida Santa Cruz, quiere comenzar a ser un polo de atracción de industrias.

Nuevas promesas viejos proyectos

Pasaron muchos anuncios hasta que a finales del 2009 capitales de dudosa procedencia se sumaban para querer participar de este boom  de anuncios industrializadores como el hecho de las obras retrazadas por cierto de la destilería de petróleo en Punta Loyola en manos de la empresa Patagonia Energética S.A.
Durante el 2010 en una rueda de prensa y tras anunciarse el inicio de las obras de la destileria el gobernador Peralta destacaba la importancia de dar valor agregado a la materia prima y destacó el hecho de que la iniciativa es de capitales argentinos. “la obra es absolutamente realizable, sustentable” aseguró ya que no requiere de una gran cantidad de materia prima, siendo “acotada a los tiempos que estamos viviendo, además de modular cosa que en el futuro se pueda extender”.
“Estoy muy confiado en este emprendimiento – enfatizó – porque va a ser algo que muchas veces lo pensamos, que nunca lo pudimos concretar, siempre nos faltaba algo, la decisión o el momento, o el precio del petróleo, en fin, ahora estamos confiados que esto va a salir adelante y además va a ser lo que nosotros aspiramos que sea el área de Punta Loyola, una zona industrial”.
El mandatario provincial también destacó el  hecho de que en Punta Loyola se puedan radicar “otros emprendimientos”, como una tanquería y una planta de fertilizantes. Sobre esta última señaló que la Uria, es un fertilizante que está requerido en todo el mundo, pero fundamentalmente en la expansión de nuestro país en lo que es el campo, “al que todos apostamos para mejorar nuestra producción”.
 “En materia de fertilizantes, los proyectos al respecto - comentó - lo podemos hacer a partir del gas, del tratamiento de otros recursos naturales, en fin, creo que este es el camino, por lo menos aquí estamos embarcados y hoy, obviamente nos alienta la posibilidad de las obras de infraestructura energética que están llegando antes del 2011 o en el 2011 a la zona sur a partir del interconectado nacional”. Manifestaba hace un par de meses el gobernador.
Lo cierto es que el 2011 se esta yendo y en su discurso de asunción de su segundo mandato el gobernador Peralta volvio hablar y a mencionar las obras de desarrollo para Santa Cruz, la usina termoelectrica de Río Turbio, el relanzamiento de las represas sobre el río Santa Cruz ahora bautizadas como presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic.
Durante el presente año el mandatario hablo hasta el hartazgo de los avances de obras de la usina termolectrica, saliendo a responder verbalmente en forma acisda cada una de las criticas que se hacían a la misma en temas como sobreprecio, atraso en el avance de las obras, el producción del complejo minero de Río Turbio.
Pero de las represas poco y nada se hablo y cuando se lo hizo se hablo a futuro como si todo debiera esperar para más adelante y solo se las mencionara en los actos politicos, para muestra se puede decir que solo para los discursos se presenta una Santa Cruz en proceso de desarrollo industrial tal como lo ha venido haciendo Daniel Peralta desde el 2007 hasta la fecha.
Para finalizar la distelería de Punta Loyola donde ah inicio del 2010  el propio Peralta  que se ufanaba de que iba a estar iniciando su producción la misma a finales de 2011 a ciencia cierta con la tan ansiada destileria no ha pasado nada, y el gobierno provincial que comprometio capitales en el proyecto por más que lo niegue el electo mandatario nada hay.
Será el fin de los anuncios desarrollista para pasar a las realidades concretas de una provincia que quiere ser industrializada, solo el transcurrir del tiempo dira, porque ya se ha perdido bastante trecho en el camino.