A nadie le importó

 

 

Aunque era inevitable el reemplazo de  Ana Álvarez al frente del Juzgado Federal de Río, y también es y fue legal, justamente sucedió en el medio de gravísimas denuncias por presunto de lavado de dinero, sobreprecios en la obra pública que apunta a un empresario tan cercano a la presidenta y ex presidente,  y tan poderoso- y que además se instauró en la cultura  Riogalleguense  como algo aceptado: que “Kirchenr es Lázaro”, según dijo Jorge Lanata- que  debieron remover del cargo a quien debía investigarlo.

Tan poderoso, tan obvio y  tan fácil fue que a nadie le importó.

No hubo marcha de la Mesa de Unidad Sindical,  que en diversas oportunidades criticó a la justicia santacruceña. Tampoco de la CGT, gremios municipales,  movimientos peronistas,  Partido Justicialista,  todos  los cuales, invocaron la justicia social, y  la importancia de la independencia de la justicia  durante la historia político institucional argentina.

Fue tan grave y legal lo que sucedió al mismo tiempo, que  el dedo tapó el sol.

No hubo solicitadas en los medios gráficos, campañas de ONG –que sobran en nuestra ciudad- para alertar un golpe institucional  que figura en los papeles, pero que no alcanza para limpiar la suciedad mohosa y hedionda  que manchó al empresario de la construcción ni al gobierno nacional.

Pero no sucedió  de repente. Desde al año pasado el gobierno nacional apunto sus misiles a la Jueza Álvarez  desde el año pasado, cuando la propia presidenta advirtió sobre jueces que beneficiaban  con  medidas cautelares a integrantes de las fuerzas que realizaban presentaciones de amparos para reclamar el reclamo de  habares, que el año pasado se concreto mediante una convocatoria  de gendarmes, prefectura, y militares.

El gobierno utilizó su artillería mejor afinada: La Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Mediante un comunicado,  el año pasado estas organizaciones  señalaron:  “La jueza Álvarez es esposa del Comodoro Fernando Estrella y nuera del Vicecomodoro (RE) Luis Estrella, quien actualmente está detenido por delitos de lesa humanidad, está siendo juzgado por el asesinato de los curas tercermundistas Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, en la Rioja, y es uno de los imputados en la causa que investiga el asesinato del Obispo Enrique Angelelli”.

La alfombra roja ya había sido tirada para permitir el ingreso de otro nombre y  a pedido de cualquiera de los 10 de 21 conjueces  que tienen cercanías al gobierno nacional.

“Esto es importante que demuestren que la comunidad es sensible. El problema no es Ana Álvarez,  sino otra cosa más importante: que es la independencia del poder judicial. Por eso, luchen, pero no por mí”, dijo Álvarez en su “despedida” en el juzgado federal.  Un día antes había pedido que no se politice su situación, y aclaró que lo no la echaron, y que fue legal su reemplazo debido una subrogancia que llevaba muchos años (quien ocupó el lugar del Juez Camaño).  Es increíble, porque las subrongancias- el reemplazo de un juez por el cargo anterior como es  el secretario/a del juzgado  - se han mantenido por muchos años en todo el país, y  justamente fue y es el reclamo e la Corte Suprema de Justica dese hace años, que incluso fue avalado en 2007, en su fallo Rosza, el cual estableció que el sistema de subrogantes no podía seguir. Es decir, el gobierno nacional utilizó una realizad y  la acomodó a su conveniencia.

Cristina Fernández podría haber terminado con las subrogancias hace años,  pero no lo hizo porque era conveniente. Según señalaron constitucionalistas  es "más sencillo presionar y cooptar

Repetimos: fue grave e importante  el reemplazo de la jueza  Ana Cecilia Álvarez, y emulando a la justicia , nadie lo vio, o lo quizo ver. La balanza perdió el equilibrio una vez más. A nadie le importó, salvo al gobierno nacional. (El Diario Nuevo Día).

 

viernes, 17 de mayo de 2013 · 00:00