El nepotismo en Santa Cruz que ahora molesta a Peralta

El gobernador cambió a los comisionados de fomento de Fitz Roy y Jaramillo luego de las PASO, históricamente controladas por dos familias.  Algo que antes no le molestaba. 

viernes, 30 de agosto de 2013 · 00:00

 

Si hay una cosa que viene destruyendo sistemáticamente al peronismo y la provincia es el nepotismo y la dedocracia. Jaramillo y Fitz Roy, un claro ejemplo. 

Un grupo de vecinos de ambas  localidades  tomaron la sede de la Comisión de Fomento, rechazando el cambio de autoridades anunciado por el Gobernador. 

Es que la política siempre se sirve de todo lo que tiene a su alcance para perpetuarse en el poder. 

Este es el caso de estas dos  comisiones de fomento históricamente controladas por  Ana Urricelqui y sus familiares.  

(Urricelqui, ahora candidata a diputada nacional del FVS, fue comisionada de fomento de la localidad, luego diputada provincial- alineada con Peralta -  y posteriormente ministra de Desarrollo Social).

Hace un par de días atrás el Gobernador le pasó factura  tras la debacle del PJ  en las PASO. Peralta, no perdonó la traición y en conferencia de prensa anunció el cambio de Comisionado de Fomento en las localidades de Jaramillo y Fitz Roy  indicando que la gestión de Marcelino Pérez – esposo de Urricelqui- estaba "agotada". 

Ahora los vecinos de ambas localidades “apretados” por el tándem Pérez -Urricelqui  salieron a defender la gestión de Pérez  quién aparte de no querer entregar el cargo en el que fue designado por el gobernador de la provincia, se niega a dejar el cargo de los que hicieron uso y abuso él y sus familiares directos. 

Es que no solo Pérez es o era funcionario el la comisión de fomento, sino que además todos sus parientes directos gozan de beneficios en entes gubernamentales de las localidades .

El término nepotismo significa sin eufemismos: Favoritismo con los parientes a la hora de conceder cargos, privilegios, honores, por parte de alguien con poder, especialmente político. Pero como se dice vulgarmente: la culpa no la tiene el chancho, sino quien le da de comer.(El Diario Nuevo Día-Foto: Vocesy Apuntes)