Garzón cargó contra los intendentes y el gobernador por la deuda con la Caja de Previsión

Como referente provincial de Unidad Popular (UP), Alejandrao Garzón, se hizo eco de las millonaria deuda que los municipios de Santa Cruz tienen con la Caja de Previsión Social. El dirigente analizó la situación, abrió el debate y propuso que la clase política provincial se encolumne detrás de un único objetivo, que es el de reconstruir el sistema previsional, pero sin castigar al trabajador que es el único que sufre los descuentos, mientas los intendentes y el gobernador, se pelean por la caja, pero no de Previsión, sino, la política.

jueves, 2 de octubre de 2014 · 00:00

“Me asombró, debo confesarlo, leer en un medio de prensa provincial, la enorme deuda que tienen los municipios de Santa Cruz con la Caja de Previsión Social. No puedo salir todavía del shock que me produjo, por un lado el fabuloso número que forma esta cuantiosa deuda, pero después, el caradurismo de los Intendentes que actúan como jeques árabes en sus localidades y le niegan el aporte previsional a los trabajadores, es decir, para hacerlo más simple: trabajan con la plata de los municipales a quienes les descuentan de sus sueldos mensualmente para el sistema previsional, pero ese dinero no le llega a la Caja.

Pero, claro está, que todo esto no termina ni empieza solo en los intendentes. Aquí hay un acto de irresponsabilidad y de connivencia con el gobierno provincial actual y con los gobiernos anteriores y los sucesivos administradores de la CPS que, sabiendo de esta situación, dejaron incrementar mes a mes esta deuda, cargándosela al conjunto de la sociedad y haciéndonos creer, todos los años, que el déficit es el gran problema que le impide a Santa Cruz mejorar el salario de la provincia o restablecer la salud, incrementar el presupuesto para Educación o proveer mejor seguridad.

Con 2.500 millones de pesos de deuda que acumulan los municipios, se podría sanear el déficit anual y asegurarle a nuestros jubilados presentes y futuros, que van a poder cobrar sin sobresaltos y no asustar a todos el mundo, todo el tiempo, batiendo el fantasma de la “armonización”, que pudimos detener el 29 de diciembre de 2011, fuera de la Cámara de Diputados, cuando todos los levantamanos del FPV, se aprestaban a cumplir una de las tantas órdenes del gobierno nacional y que los que estábamos allí entre gases y represión, logramos impedir.

Como hombre que se considera de la renovación política en Santa Cruz y representante de un partido como Unidad Popular, originario de una familia trabajadora de clase media, no puedo consentir que en mi provincia, donde la riqueza nos hace ruido bajo los pies, los hombres que nos gobiernan hoy y nos han gobernado estos últimos 30 años, porque son todos del mismo signo político, nos tiren en la cara de todos los santacruceños, este tremendo pasivo que atenta contra la estabilidad pública, no solo de los gobiernos que vengan, sino de los trabajadores, de nuestros jubilados y de las generaciones futuras, cuyo destino están hipotecando mediante estas pésimas políticas que nos han impuesto.

“Si hay un gobierno deudor, no puede haber un único aportante y que sea el pueblo trabajador. Digo esto, porque los que deben y están en falta son los intendentes, el gobierno provincial y los administradores de la Caja y el que paga la fiesta, en el pueblo en su conjunto y los jubilados en particular, a quienes ahora les hacen aportar para cubrir ese déficit que crearon ellos. Por eso digo, que cuando desde el oficialismo se pelean y discuten por la Caja, no lo hacen por la de Previsión, sino por la caja política.

Ya no solo han vaciado de contenido la política, sino que también han vaciado de fondos las Cajas (CS y PS) y estos intendentes que han cometido el delito de apropiación de los dineros de los trabajadores, como dije antes, no están solos. El Gobernador Peralta tiene que dar respuesta por lo que está pasando y es raro que diga que como plataforma de su próxima campaña a la re-relección, está preparando un proyecto para decir lo que va a hacer con el sistema previsional y cómo lo va a hacer. Es contradictorio y suena a una burla que quien va por su segundo mandato, nos venga a prometer arreglar en los próximos 4 años lo que no hizo, no pudo o no quiso, en 8.

Leía también, al diputado Leonardo Álvarez (FPV) salió en defensa de los intendentes y atacó al gobernador, diciéndole que él no puede exigirle a los intendentes los que no cumple, porque el Ejecutivo no acude al recinto a rendir cuentas. Y así estamos, entre ellos se pelean, se arreglan, se vuelven a pelear, pero al final terminan cerrando filas sobre acuerdos comunes que rara vez o más bien nunca, son en beneficio de la gente. Y todo parece un circo romano, donde los políticos están en la arena y el pueblo los mira desde las tribunas.

Pero, por esto mismo, quiero ir más allá y decir que si existe esa deuda, la complicidad para que ella exista es aún más amplia. Se puede trasladar esa responsabilidad a los diputados que nos mantienen distraídos con baratijas en el recinto y

esconden bajo la alfombra lo peor de esta administración y sus antecesores. Ni hablar del Tribunal de Cuentas, un organismo que debiera ser los ojos y la voz de la gente que pide control y transparencia en los actos públicos. Pero no, contrariamente a los esperado, el Tribunal es una escribanía más del gobierno, donde se legalizan todo tipo de fraude a la confianza pública. Hay denuncias de cualquier volumen y calibre en contra de los Intendentes, pero la impunidad con que cuentan, es evidente.

Finalmente, nos queda la Justicia y cuando nos remitimos a la historia reciente, nos damos cuenta que desde hace mucho tiempo está ausente sin aviso de Santa Cruz, que solo está reservada para combatir las protestas sociales y encarcelar a los compañeros que piden trabajo en las rutas.

Lo que yo analizo, más allá de la coyuntura, es ¿Qué va a pasar luego del 2015, cuando el signo político nacional cambie y el nuevo presidente deba compensar un déficit de más de 100 millones de pesos mensuales, en la caja previsional de Santa Cruz? ¿Alguien puede creer que esto será sustentable? ¿Podemos llegar a pensar que nos seguirán enviando fondos desde Nación, a cambio de favores y alineaciones, de licencias para explotar los recursos naturales en forma indiscriminada o a cambio de permitir acceso libre a nuestro petróleo, oro o plata?.

Como dirigente político y luego como ciudadano, exijo a las fuerzas políticas de mi provincia, independientemente del color que tengan pintada su camiseta, que convoquen a un debate, que el gobierno provincial abra los números y les exija a los municipios que hagan lo propio. Esta tarea no es unipersonal. Ni éste gobernador ni el que venga podrán solucionar semejante desbarajuste, si no es consensuando, reparando solidariamente y en conjunto, buscando una solución común, interactuando partidariamente cada uno en busca del bienestar colectivo de las próximas generaciones de jubilados y trabajadores activos.

Creo, sinceramente, que la clase política de Santa Cruz, debe esforzarse por madurar lo suficiente para evitar que la realidad nos sumerja cada vez más y si quieren, aún siendo egoístas, que piensen que todos, incluyendo cada uno de ellos y nosotros, estamos en el mismo barco y si esta gran nave que es la provincia, se hunde, perecemos todos por igual.

Aliarse para debatir éste, como otro temas, buscar caminos alternativos, soluciones consensuadas, planificar a largo plazo, trazar objetivos y comprometerse a cumplirlos en caso de llegar al gobierno o de acompañar en caso de perder, no es ser sumiso de nadie, ni un panqueque político ni un salta-cercos, como hay algunos que quieren hacer ver a los hombres que en política planifican para la posteridad; eso se llama: “hacer políticas de Estado”, llevar adelante un proyecto de país o provincia, en este caso con la Caja de Previsión Social, pero se puede trasladar a todos los ámbitos (educación, seguridad, salud, bienestar social), sin recetas mágicas, sino con el compromiso y el aporte desinteresado y sin egoísmos de los sectores que dicen representar al pueblo y que más tarde o más temprano, llegaremos a estar en la conducción de la provincia.

No podemos seguir en la pelea chiquita, en las discusiones de entrecasa; no podemos seguir tolerando a intendentes desaprensivos, sin gestión, a un gobernador que resuelve todo yendo a estirar la mano a la Casa Rosada, vaya a saber a cambio de qué, aunque lo intuimos; no podemos seguir soportando que nos metan la mano al bolsillo, quitándonos, con impuestos perversos, lo que para el gobierno es una ganancia buitre en vez de un sueldo; es imposible digerir que la clase política provincial se sienta en sus bancas legislativas a representarse a sí misma, a quienes se sienten vedettes antes de ser bailarinas; a los que les escasean los recursos lingüísticos, pero les sobra velocidad en las manos; no podemos tolerar que los jueces sigan mudos, sordos e inválidos ante la corrupción; que no haya un solo funcionario juzgado en Santa Cruz; tampoco se puede soportar tanta hipocresía y mentira a la hora de necesitar plafón para aterrizar con las campañas políticas. No se puede soportar tanta hipocresía y mentira sin que pase el tiempo y nadie en Santa Cruz se anime, desde un atril político, a decirle al electorado la verdad y nada más que la verdad: que nos están estafando.

Nos estafan a los santacruceños cuando nos prometen grandes obras que no se cumplen, cuando nos hablan de un déficit super millonario y no sabemos en qué se va la plata y cómo lo gastaron, tal cual pasó con los famosos fondos en el exterior; cuando padecemos compañeros que trabajan por 5 mil pesos y funcionarios que cobran 150 mil por mes, cuando vemos cómo se sobrefacturan las compras en la administración pública, cómo se manejan los negocios del poder y cuando un sindicato pide Paritarias, todos los sectores del gobierno, se paran de manos como si vieran un fantasma, como si el trabajador estatal o privado, no fuera el motor de la economía. A ese, que es parte del pueblo, le niegan todo. Para el que no está en la transa política, no hay nada; y eso es una estafa al pueblo.

Para terminar, como representante de Unidad Popular, un partido que nace en Santa Cruz para potenciar un cambio fundacional en el concepto solidario y participativo que debe tener la política; quiero advertir a los sectores establecidos del oficialismo y aquellos que parecen opositores, pero juegan con las mismas cartas marcadas que lo hace el Frente para la Victoria, que UP no ha llegado a Santa Cruz “a ver qué pasa”, venimos a pisar fuerte, con una propuesta que seguramente el año próximo vamos a desplegar ante la opinión pública, como base para este cambio que proponemos.

Tenemos el espíritu de lucha que templamos en la calle, en la trinchera social, somos adelantados en esto de “ver bajo el agua”, de adelantarnos a lo que va a pasar, porque conocemos el material del que está hecho el político en Santa Cruz; las mañas, las mentiras recurrentes, las promesas que manejan con gran facilidad de engaño y nosotros vamos a invertir la ecuación. Generalmente los partidos nuevos construyen atacando a los políticos como objetivo exclusivo para ganar

votos. Nosotros no; pensamos construir política desplegando propuestas y ayudándole a abrir los ojos al pueblo. Contándole qué están haciendo mal y cómo lo haríamos mejor. Nos proponemos reconstruir esta rica provincia, transitando junto con los santacruceños hacia los nuevos tiempos. A los viejos tiempos, lo transitaron personajes que se han abusado de 300 mil escasos habitantes que debiéramos vivir como en Dubai y estamos viviendo casi al mismo nivel que un país africano. Por eso, en los próximos tiempos en Santa Cruz, van a escuchar cada vez más hablar de UP; por el futuro.

Quiero resumir lo que pensamos hacer en Santa Cruz, poniendo en valor una frase del reconocido poeta, pensador y filósofo cubano, José Martí quien expresó:

“Los hombres políticos de estos tiempos han de tener dos épocas: una, de derrumbe valeroso de lo innecesario; la otra, de elaboración paciente de la sociedad futura, reconstruyéndola con los residuos del derrumbe”.

En esa reconstrucción de Santa Cruz, estaremos de pie desde Unidad Popular.