“Es injusto este resarcimiento a ?Repsol sin tener en cuenta el gran daño que dejo la empresa”

Costa habló en diputados contra el acuerdo entre el Gobierno y Repsol que prevé un pago de 5 mil millones dólares y deja endeudada a Santa Cruz con 500 millones de dólares: "No vamos a aprobar este resarcimiento a ?Repsol si antes no se piensa en una compensación a las provincias por el pasivo ambiental."

jueves, 24 de abril de 2014 · 00:00

Eduardo Costa fue el miembro informante de su Bloque en el Debate que se dio en la Cámara de Diputados sobre el acuerdo con la Firma Repsol por el pago de una indemnización por la expropiación de YPF.

“Desde la UCR no vamos a acompañar la decisión de pagar 5 mil millones de dólares por el 51% las acciones de YPF porque consideramos que el monto que se le pretende pagar a REPSOL es excesivo y porque no contempla, entre otras cosas, los enormes pasivos ambientales que esa empresa ha dejado en las provincias petroleras y porque creemos, que ha habido mala praxis en la determinación de ese valor.”

Costa realizó un breve resumen de las acciones encaradas por este gobierno en el tema energético y repaso las ideas y propuestas llevadas a cabo por el kirchnerismo a lo largo de los años. Destacó que no hubo política energética en este país en los últimos diez años y dijo que sólo se sucedieron una serie de medidas, muchas de ellas contradictorias entre sí.

“La política petrolera del kirchnerismo ha sido cortoplacista y extremadamente cambiante. Y la razón es que la única estrategia fue, en todo momento, apropiarse de los recursos que les permitieran mantener el famoso modelo. Así, consolidaron una matriz que apuntó a a extraer todos los recursos que fuera posible y a repartirlos con empresarios amigos, sin preocuparse en lo más mínimo por la sustentabilidad de los recursos ni por las perspectivas de la actividad a mediano plazo.”

Costa resaltó que Argentina y Santa Cruz necesitan una política energética que mire al futuro, una política de Estado, consensuada entre las provincias y la Nación, pero también entre el gobierno y la oposición: “Una política que permita sentar las bases de una explotación racional y sustentable de los recursos que tenemos, con previsibilidad en los mecanismos de apropiación y distribución de la renta y con mecanismos efectivos de control ambiental. “

A la hora de hablar del pasivo ambiental Costa fue muy enfático y dijo que  “las provincias han sufrido enormes daños en su territorio, y este acuerdo las deja sin compensación alguna.”  Posteriormente y mostrando gigantografias con imágenes de los daños ambientales, las piletas con derrames de hidrocarburos en el norte de Santa Cruz , y la falta de agua en Caleta Olivia, Puerto Deseado y Las Heras, Costa remarco: “De esto es de lo que hablamos cuando hablamos de pasivo ambiental, que a veces suena tan lejano: hablamos de cientos de vecinos que no tienen agua; hablamos de derrames de petróleo en zonas habitadas; de suelos que no sirven mas y de recursos que se pierden.”

Costa lamentó la actitud que ha tenido el gobierno frente a los graves daños ambientales que ha ocasionado YPF en las provincias productoras de hidrocarburos y dijo que la misma es una de las expresiones más dramáticas de la falta de una visión estratégica y amor por el país y su gente.

“Queremos avisarles que aunque sancionen este acuerdo, Santa Cruz no se va a olvidar de esto, y el próximo gobierno de Santa Cruz va a reclamar por esos pasivos.”

También recordó a los ex trabajadores de YPF y dijo: “No podemos volver a Santa Cruz y decirle a la gente que no hay plata para los trabajadores de YPF que siguen esperando por lo que les corresponde, ni para compensar los desastres ambientales que han generado compañías inescrupulosas, pero que sí hay U$S 5.000 millones para la empresa que ha sido directamente responsable de muchos de esos daños.”

Costa finalizó su discurso con un resumen de la postura de su bloque paralamentario: “No podemos votar este acuerdo, porque votarlo significa priorizar la deuda externa sobre la interna. Significa privilegiar a una empresa extranjera por sobre los pueblos de la Patagonia; significa ofrecerles ventajas a los accionistas de Repsol que se les han negado sistemáticamente a los trabajadores argentinos;  significa decirles a los habitantes de Santa Cruz que los daños que han sufrido en su tierra no valen nada. No cuenten con nosotros para ello. No vamos a ser cómplices.”