El desafío de la flamante gestión para que Río Gallegos deje de ser "La capital del bache"

Una nueva gestión municipal comenzó en la capital de la provincia de Santa Cruz, la cual tiene varios frentes que atacar para poder normalizar la situación estructural y de servicios, del municipio puertas para adentro y que se refleja en una ciudad que parece detenida en el tiempo.
miércoles, 11 de diciembre de 2019 · 21:25

La gestión de Pablo Grasso frente al municipio ya está en marcha, la planificación y acción de cara a los múltiples problemas que posee la capital provincial que viene de padecer al menos dos gestiones olvidables como las que llevaron adelante Raúl Cantín y la recién terminada del ingeniero Roberto Giubetich.

El anterior presidente del IDUV tiene una responsabilidad importante por delante y es poder devolverles un estándar mínimo en la calidad de vida a sus habitantes que han visto como el paso del tiempo y funcionarios ineficientes se reflejan en cada cuadra de la capital provincial.

Uno de los reclamos constantes y sonantes que esbozan vecinos y vecinas de Río Gallegos son las enormes falencias en la trama vial que posee la capital, con un casco céntrico "detonado" según palabras del ex intendente Giubetich con las principales arterias deterioradas en casi todas sus cuadras, sobre todo las avenidas principales Kirchner y San Martín o Pasteur que por más de cinco cuadras tiene rota su carpeta asfáltica, con bacheos provisorios que sólo abonaron a que se siga rompiendo. 

También las calles Federico Sphur, Darwin, Urquiza, Alberdi, Pellegrini, Lisandro De la Torre, Matías Mac Kinlay, Gotti y Manuel López Encinas, Joaquín Cabral, Alberto Grillo y Zenaida Vidal, por mencionar las más deterioradas.

Quienes ocupan el flamante gabinete del ejecutivo conocen ésta realidad ya que fue parte de todas las plataformas de campaña en las elecciones recientes que lo consagraron a Grasso como intendente y será menester de tiempo y gestión, poder poner en valor nuevamente a una ciudad que se la recuerda en postales como una capital de provincia digna que dio el ejemplo al resto de las ciudades del interior.