Reparto a Municipios: provincia enviará los fondos de Nación pero exigirá ajustar los descubiertos

El Gobierno santacruceño comenzará en los próximos días a girar los fondos correspondientes al crédito otorgado por el Gobierno nacional a través del Fondo Fiduciario, en el marco de la pandemia. La asistencia para las localidades llegará con condiciones: acomodar los números y reducir los rojos.
jueves, 13 de agosto de 2020 · 20:59

Promediando el mes de junio, el Gobierno de Santa Cruz firmó con la Nación una asistencia financiera por 3 mil millones de pesos, otorgada a todas las provincias a través del Fondo Fiduciario creado para atender urgencias financieras tras el impacto económico originada por la pandemia de coronavirus. Uno de los objetivos del mismo, era asistir a los Municipios mediante envíos con parámetros similares a la coparticipación. 

Según pudo saber La Tecla Patagonia, a partir de la próxima semana dichos envíos a las Comunas comenzarán a hacerse efectivos. Las primeras localidades en recibirlos serán Río Gallegos, Caleta Olivia y 28 de noviembre, y el orden prioritario responde que a atraviesan una situación de mayor gravedad respecto de sus finanzas. Hasta el momento, no se precisaron montos. 

Con el crédito, que las Comunas deberán devolver en cuotas a partir de 2021 al igual que lo hará la provincia con el Gobierno nacional, el Ejecutivo santacruceño impondrá algunas condiciones. Principalmente, la exigencia pasará por los descubiertos bancarios. La baja de ingresos por la pandemia y la necesidad de cumplir con las obligaciones hizo que los Municipios incrementaran sus números rojos desde marzo de este año. 

"Una vez que reciban los fondos, deberían poder bajar el descubierto. Esto les da previsibilidad financiera", aseguraron desde el Gobierno santacruceño a este medio. También adelantaron que se tratará de un primero envío para las ciudades mencionadas, mientras se trabaja en Economía para completar con resto de las localidades. 

Una demanda de los Intendentes  

El reparto del crédito fue una demanda de los Intendentes municipales. La reducción de los ingresos por la caída en la recaudación, sumado a la disminución de los ingresos por coparticipación complicó las finanzas de la mayoría de las localidades, que ya venían con déficit y dificultades para afrontar las obligaciones mensuales.