1,78 de alcohol y un auto destruido: alarma por un violento siniestro en Río Gallegos
Un joven que conducía alcoholizado protagonizó un violento siniestro vial en una transitada zona de Río Gallegos durante las primeras horas de la mañana de este sábado. Circulaba solo a bordo de un Renault Clio, perdió el control del vehículo, causó importantes destrozos en la vía pública y dio positivo en el test de alcoholemia, en un episodio que pudo haber terminado en tragedia.
El hecho ocurrió en las primeras horas de la mañana de este sábado y encendió una fuerte alarma en materia de seguridad vial. Un joven, que circulaba solo a bordo de un Renault Clio, protagonizó un verdadero raid mientras conducía bajo los efectos del alcohol en una de las arterias más transitadas de Río Gallegos.
Según se pudo reconstruir, el vehículo circulaba por calle San Martín en dirección a la rotonda Samoré, pero en una maniobra inexplicable dobló en "U" y terminó descontrolado frente al predio del Ejército. En su recorrido, el auto se llevó por delante una esfera de hormigón ubicada sobre el boulevar y arrancó un protector de semáforo ubicado en esa esquina.
Alcoholemia positiva y un auto destruido
Imágenes gentileza "Vill Vel Producciones"
Tras el impacto, el Renault Clio terminó con su parte delantera completamente destrozada, evidenciando la violencia del choque y el peligro que representó la conducción imprudente. Milagrosamente, no hubo que lamentar heridos de gravedad ni terceros involucrados.
Al realizarse el test de alcoholemia, el resultado fue contundente: el conductor arrojó 1,78 gramos de alcohol en sangre, muy por encima del límite permitido. Un dato que vuelve a poner en foco los riesgos del alcohol al volante y las consecuencias que pueden derivar de este tipo de conductas.
Intervención de Tránsito, Hospital y Policía
Imágenes gentileza "Vill Vel Producciones"
En el lugar trabajó personal de Tránsito municipal, efectivos del Hospital Regional y agentes de la Comisaría Tercera, quienes intervinieron para asistir al conductor, ordenar el tránsito y realizar las actuaciones correspondientes.
El episodio, que por fortuna no terminó en tragedia, vuelve a dejar expuesta una problemática recurrente en la ciudad: la conducción alcoholizada y el riesgo constante que implica para peatones y otros automovilistas. Un llamado de atención que, una vez más, llega después de un impacto que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves (Fuente: El Diario Nuevo Día).

