Ambiente Sur y Municipio destacan que la nueva Reserva Natural Urbana "El Cañadón" ayudará a mitigar inundaciones en Río Gallegos
La ONG Ambiente Sur y el Municipio valoraron la incorporación del espacio al Sistema de Reservas Naturales Urbanas. Aseguran que la protección del área permitirá mejorar el escurrimiento del agua de lluvia, conservar la biodiversidad y fortalecer la adaptación de la ciudad frente al cambio climático.
La reciente promulgación de la ordenanza N° 10.658, que incorpora a "El Cañadón" al Sistema de Reservas Naturales Urbanas (SRNU) de Río Gallegos, fue destacada por la Asociación Ambiente Sur y la Dirección de Gestión Ambiental del Municipio, que resaltaron el papel estratégico del área para la mitigación de inundaciones y la conservación ambiental.
La nueva Reserva Natural Urbana se extiende desde las inmediaciones del barrio Procrear, detrás del campus de la UNPA-UARG, hasta su desembocadura en un cañadón ubicado en la Reserva Costera Urbana de Río Chico. Se trata de un corredor natural de escurrimiento de aguas pluviales cuya preservación permitirá mantener libre el flujo natural de las precipitaciones.
Desde Ambiente Sur señalaron que la incorporación de este sector al sistema de áreas protegidas es el resultado de un trabajo impulsado durante varios años junto a la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y el Municipio de Río Gallegos.
"Es un trabajo que viene hace mucho tiempo, desde la elaboración de los planes de manejo de las Reservas Naturales Urbanas junto a la Universidad y el Municipio", explicó el director ejecutivo de la organización, Germán Montero.
El referente ambiental recordó que la propuesta fue presentada formalmente ante el Concejo Deliberante en 2024 y posteriormente impulsada a través del Ente de Manejo Participativo del Sistema de Reservas Naturales Urbanas hasta concretarse con la sanción y promulgación de la nueva ordenanza.
Adaptación al cambio climático
Montero sostuvo que la protección de "El Cañadón" cobra especial relevancia frente a los fenómenos climáticos que viene experimentando la capital santacruceña en los últimos años.
"Es clave tener estas zonas protegidas, considerando además el crecimiento de la ciudad. La ordenanza lo incorpora como un ambiente natural que permite aliviar las inundaciones a través de las escorrentías superficiales", afirmó.
Asimismo, destacó que el nuevo espacio se integra a un sistema ambiental más amplio compuesto por lagunas y humedales urbanos que cumplen funciones esenciales para la adaptación al cambio climático.
Conservación de la biodiversidad
Por su parte, el director de Gestión Ambiental del Municipio, Ezequiel Acevedo, destacó la importancia de la medida para la protección de los ecosistemas locales.
"La incorporación de este espacio natural al Sistema de Reservas Naturales Urbanas es un hito relevante en materia de conservación de la biodiversidad de la ciudad", sostuvo.
Según explicó, el sector funciona como refugio para diversas especies de flora y fauna nativas y permite compensar la pérdida de ambientes naturales generada por el crecimiento urbano.
Los objetivos de la nueva reserva
Entre los fundamentos de la iniciativa aprobada por el Concejo Deliberante se destacan la conservación del paisaje natural conformado por el cañadón y las mesetas aledañas, la mitigación de inundaciones mediante el escurrimiento natural de las aguas, la preservación de hábitats para aves que nidifican y se alimentan en la zona, y la promoción de actividades de investigación, monitoreo y educación ambiental.
Además, la nueva reserva busca fomentar actividades recreativas y turísticas compatibles con la conservación del ambiente, fortaleciendo el vínculo entre la comunidad y los espacios naturales de la ciudad.
Con esta incorporación, Río Gallegos suma una nueva área protegida a su sistema de reservas urbanas, consolidando una estrategia de conservación ambiental que busca combinar el crecimiento urbano con la protección de los ecosistemas locales y la adaptación a los desafíos que plantea el cambio climático.

