Así no: indignación por agresión a un niño en fútbol infantil de Río Gallegos
Un niño arquero de un equipo infantil de Río Gallegos sufrió violencia verbal por parte de adultos durante un partido, lo que lo llevó a llorar tras el encuentro. El hecho generó repudio de su familia, referentes deportivos y sociales, quienes advirtieron sobre el impacto emocional y la necesidad de prevenir estas situaciones.
Un grave hecho de violencia verbal en el fútbol infantil de Río Gallegos generó indignación y preocupación en la comunidad. Todo ocurrió durante un partido de la Liga Municipal entre Rosales y Boxing Club, donde padres vinculados a este último equipo insultaron al arquero rival, un niño de 11 años.
El menor, que forma parte de la escuelita Rosales, se mostró profundamente afectado tras el encuentro, situación que quedó reflejada en un video donde se lo ve llorando. El episodio vuelve a poner en foco el comportamiento de los adultos en espacios donde deberían primar el respeto y la contención.
El dolor de la familia y el fuerte repudio inicial
La madre del niño expresó su indignación en redes sociales y expuso la angustia que atraviesa su hijo. "Hoy mi hijo sufrió una violencia verbal increíble", manifestó, y agregó: "Era un partido jugado, pero eso no les da derecho a hacer llorar y discriminar a un niño".
Además, reclamó acciones concretas: "Como mamá me gustaría que se tome cartas en el asunto, porque la angustia de mi hijo quién se la saca. Son niños, pararse atrás del arco a insultar a un niño es una total falta de respeto".
En ese mismo sentido, Mauro Rosales, profesor de la escuelita, también repudió lo sucedido con dureza tras el partido. "Se perdió la semi, pero se gana en valores. Es una falta de respeto lo del club Boxing, y digo club porque los padres son parte de esto", expresó.
Asimismo, cuestionó el accionar de los adultos: "Discriminar, presionar y no mirar que son niños hace que el fútbol infantil atrase. Hoy mi arquero sufrió un acto de violencia verbal enorme".
Y agregó con firmeza: "Nosotros tratamos de dar educación en valores, ¿para qué? ¿Para que después venga un grupo de adultos a tirarte todo el trabajo a la basura? Basta de estas cosas, repudio total este tipo de actos".
Posteriormente, Rosales confirmó que hubo un contacto institucional: "Ayer me llamó el presidente del Boxing ofreciendo disculpas a la escuela, al jugador y a la mamá. Como institución van a tomar cartas en el asunto", señaló, y remarcó que la responsabilidad también alcanza a los adultos presentes y al control durante el partido.
Un llamado urgente a la reflexión colectiva
Desde distintos sectores también se sumaron voces de repudio y preocupación. Celeste Argumosa, presidenta de CoMuNa y referente del Observatorio Nacional de Discapacidad, advirtió sobre la gravedad del hecho.
"Estas actitudes vulneran los derechos de los niños. Donde debería predominar la alegría, la amistad y el juego limpio, sucede esto que puede marcar a un chico para siempre", sostuvo.
En esa línea, alertó sobre las consecuencias emocionales: "La próxima vez que esté en el arco puede hacerlo con miedo, presión y angustia. Tenemos que sentarnos y trabajar para que esto no se repita". Además, se comprometió a impulsar acciones conjuntas con referentes deportivos para prevenir estas conductas.
El caso dejó en evidencia una problemática que atraviesa al deporte infantil y que exige un compromiso real de familias, clubes y dirigentes. Porque detrás de cada partido hay niños en formación, y situaciones como esta no solo son inadmisibles, sino que pueden dejar huellas profundas. (Fuente: El Diario Nuevo Día)

