Con aporte de Santa Cruz, el langostino argentino logró certificación MSC
La pesquería de langostino argentino en aguas de jurisdicción nacional obtuvo la certificación del Marine Stewardship Council (MSC), el estándar internacional más exigente en materia de sustentabilidad. El reconocimiento consolida al recurso como un producto natural con acceso a los mercados más demandantes y destaca el rol de Santa Cruz en la protección del Golfo San Jorge.
La pesquería de langostino argentino alcanzó un hito al obtener la certificación del Marine Stewardship Council (MSC), un sello que avala el manejo sustentable de los recursos pesqueros a nivel global. Este reconocimiento posiciona al langostino como un producto salvaje y natural, con trazabilidad garantizada y condiciones de acceso a los mercados internacionales más exigentes.
La certificación no solo evalúa el estado del recurso, sino también la calidad de su administración, los controles y la sostenibilidad de la actividad a largo plazo.
El rol de Santa Cruz y la protección del Golfo San Jorge
Entre los factores determinantes para alcanzar este estándar internacional se destaca el rol activo de Santa Cruz en la protección del Golfo San Jorge, una zona estratégica para el crecimiento, la cría y la reproducción del langostino. La política de cierre y resguardo del área permitió preservar sectores clave del ciclo biológico del recurso y fortalecer el stock pesquero.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que estas decisiones se sostienen en la evidencia científica y en una mirada de largo plazo. "La sustentabilidad no se declama, se construye con decisiones firmes", señalaron al referirse a las políticas de cuidado del recurso implementadas en los últimos años.
Impacto productivo y proyección internacional
La certificación MSC también es el resultado de un trabajo articulado entre el INIDEP, el Consejo Federal Pesquero, autoridades nacionales, regionales y provinciales, junto al sector productivo. Este esquema de gestión permitió combinar reglas claras, control efectivo y previsibilidad para la actividad.
Desde el plano comercial, el sello fortalece el posicionamiento del langostino argentino en mercados donde la sustentabilidad es una condición de ingreso. A nivel institucional, valida un modelo de gestión que busca proteger el recurso y, al mismo tiempo, consolidar una actividad pesquera competitiva y con proyección internacional, impulsada desde el Gobierno de Santa Cruz a través del Ministerio de la Producción, Comercio e Industria.

