VIVIENDA

Créditos hipotecarios UVA 2026: qué bancos ofrecen las cuotas más bajas

El regreso de los créditos hipotecarios UVA reactivó el mercado inmobiliario, pero las diferencias de tasas entre bancos generan cuotas muy dispares. Para una misma vivienda, el valor mensual puede duplicarse según la entidad, condicionando el acceso al crédito y elevando los requisitos de ingreso.

Redacción Nuevo Día
Redacción Nuevo Día
eldiarionuevodia@hotmail.com
  • La reaparición de los créditos hipotecarios ajustados por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) volvió a impulsar la actividad inmobiliaria en Argentina. Sin embargo, este nuevo escenario llegó acompañado de marcadas diferencias entre las propuestas de los bancos, que hoy determinan de manera directa quiénes pueden acceder a la vivienda propia y quiénes quedan fuera del sistema.

En un contexto de inflación en baja y con una liquidez todavía limitada, la tasa de interés se convirtió en el principal elemento de comparación. Un relevamiento elaborado por el economista y docente de la Universidad Nacional de La Matanza, Andrés Salinas, muestra que para una propiedad valuada en 100 mil dólares, financiada en un 75% a 20 años, la cuota inicial puede variar hasta el doble entre la entidad más barata y la más cara. "La tasa define todo: a mayor tasa, mayor cuota y mayor ingreso exigido", explicó.

Dentro de ese mapa, el Banco Nación volvió a destacarse como la opción más accesible del sistema. Desde el relanzamiento de los créditos UVA, la entidad pública sostuvo las tasas más bajas, primero en torno al 4,5% y luego cercanas al 6%. A comienzos de 2026, esto se traduce en una cuota inicial cercana a los 820 mil pesos para el crédito de referencia. "En el Nación, la cuota ronda los 820 mil pesos, mientras que en el banco más caro supera ampliamente el millón y medio", señaló Salinas.

Por detrás aparece el Banco Ciudad, con condiciones competitivas aunque algo superiores. En determinadas zonas de la Ciudad de Buenos Aires, la entidad ofreció tasas más bajas para fomentar la radicación, con cuotas iniciales cercanas a 1,08 millones de pesos, dependiendo del perfil del cliente y la ubicación del inmueble. Un tercer grupo, integrado por BBVA, Banco del Sol y entidades digitales como Brubank, presentó cuotas que oscilaron entre 1,20 y 1,25 millones mensuales.

En el extremo opuesto se ubican los bancos privados con las tasas más elevadas. Supervielle encabezó ese segmento, con cuotas iniciales que superaron los 1,47 millones de pesos. Santander, Galicia y Macro también formaron parte de este grupo, con valores que rondaron entre 1,47 y 1,50 millones. "Casi que por cada mes de cuota en el banco más caro se pagan dos meses en el Banco Nación", graficó el economista.

Estas diferencias impactan directamente en los requisitos de ingreso. La mayoría de las entidades exige que la cuota no supere entre el 25% y el 30% del salario mensual. En el caso del Banco Nación, con una cuota cercana a los 820 mil pesos, el ingreso requerido ronda los 2,4 millones mensuales. En cambio, en los bancos más caros, el umbral supera los 4 millones, dejando fuera del crédito a una parte importante de los potenciales compradores.

Más allá de la tasa, los especialistas advierten que los créditos UVA requieren evaluar la estabilidad laboral y la capacidad de sostener el pago en escenarios adversos. Salinas remarcó que la "empleabilidad" es un factor central, junto con la posibilidad de contar con ahorros o activos líquidos como respaldo ante una eventual dificultad económica.

A esto se suman los gastos asociados a la operación inmobiliaria, que representan cerca de un 10% adicional sobre el valor de la vivienda. Escritura, impuestos de sellos, constitución de hipoteca, comisiones inmobiliarias, tasaciones y costos administrativos bancarios conforman un desembolso inicial que muchas veces no se tiene en cuenta. También aparece el riesgo cambiario: aunque el crédito se otorga en pesos, la compra se concreta en dólares, por lo que una suba del tipo de cambio entre la aprobación y la firma puede exigir más capital propio. "Conviene jugar con un colchón a favor", recomendó Salinas.

Desde una mirada estructural, el contador e inmobiliario Luis Hauserman coincidió en que la falta de liquidez del sistema financiero limita la competencia. Mientras el Banco Nación opera con tasas cercanas al 6% para quienes acreditan haberes, algunos bancos privados lo hacen con tasas del 15% al 17%, encareciendo de forma significativa el costo total del crédito. En ese contexto, los préstamos a tasa fija prácticamente no tienen presencia, ya que implican que el banco asuma todo el riesgo inflacionario.

Finalmente, el economista Sebastián Cao, de la consultora Econométrica, aportó una perspectiva más optimista. Según sus proyecciones, la inflación cerró 2025 en torno al 31% y el escenario base para 2026 apunta a registros por debajo del 20%, con la posibilidad de llegar a un dígito hacia 2027. "Si la desinflación se sostiene y los ingresos acompañan, el UVA tiende a ser más eficiente financieramente en el largo plazo", concluyó. El futuro del sistema dependerá de la capacidad de los bancos para captar depósitos y de la creación de un mercado secundario de hipotecas que permita ampliar el crédito disponible.

(Con información de ADN Sur) 

Esta nota habla de:
Últimas noticias de Creditos UVA