Cuando el desgaste comprime los nervios: cómo la cirugía mínimamente invasiva cambia la vida de pacientes mayores
El neurocirujano Gabriel Calle concluyó su visita mensual a Río Gallegos, donde brindó atención en el Centro Integral de Profesionales. El especialista explicó cómo las cirugías de columna mínimamente invasivas y tratamientos percutáneos, como la ozonoterapia, permiten resolver hernias de disco y canal estrecho con menor riesgo y rápida recuperación. Destacó que incluso pacientes de edad avanzada pueden mejorar su movilidad al tratar únicamente la causa puntual del dolor. Regresará a la ciudad el 12 y 13 de marzo.
Desde el Centro Integral de Profesionales, ubicado en el acceso norte de Río Gallegos, el doctor Gabriel Calle dialogó con el móvil de Nuevo Día al cierre de su visita mensual.
El especialista, que recorre distintos puntos de la Patagonia, se dedica exclusivamente a la patología de columna. "Tratamos de resolver las cuestiones con técnicas de menor impacto en el paciente, ya sea tratamientos de dolor, procedimientos percutáneos o cirugía mínimamente invasiva", explicó.
A diferencia de las intervenciones tradicionales, estas técnicas buscan actuar únicamente sobre el punto exacto que genera el dolor, evitando cirugías extensas y reduciendo riesgos.
Hernias y canal estrecho: las consultas más frecuentes
Según detalló, las patologías más comunes son las hernias de disco y el llamado "canal estrecho", una condición frecuente en personas mayores.
"El canal es el espacio por donde pasan los nervios. Con el tiempo, por la artrosis y el desgaste, se va cerrando. Cuando esa estrechez comprime las raíces nerviosas, el paciente siente que las piernas no le responden o debe detenerse cada pocos metros al caminar", explicó.
En estos casos, la intervención apunta a descomprimir el sector afectado. "No vamos a resolver todo el desgaste propio de la edad. Vamos puntualmente al lugar que está provocando el dolor. Eso cambia enormemente la calidad de vida", sostuvo.
El médico remarcó que la edad avanzada no es una contraindicación en sí misma. "Operamos personas de 80 años. La clave está en el estado general del paciente y en actuar sobre el problema puntual", señaló.
Técnicas mínimamente invasivas y ozonoterapia
Las intervenciones pueden realizarse mediante abordajes endoscópicos o tubulares, con incisiones pequeñas y menor daño tisular. Esto permite que el paciente, en muchos casos, se levante a las pocas horas y retome su rutina progresivamente.
Cuando la patología es inflamatoria y no requiere cirugía, se aplican tratamientos percutáneos como la ozonoterapia, orientados a reducir el dolor y la inflamación sin necesidad de intervención quirúrgica.
Calle también aclaró que estas técnicas forman parte del conocimiento habitual de la neurocirugía, aunque su equipo se dedica casi exclusivamente a este tipo de procedimientos.
El profesional regresará a Río Gallegos el 12 y 13 de marzo. Los turnos pueden solicitarse a través del Centro Integral de Profesionales o mediante las redes sociales "Staff Espinal" en Instagram y Facebook.
Para quienes padecen dolor lumbar persistente, adormecimiento en piernas o limitación al caminar, la consulta temprana puede marcar la diferencia entre convivir con el dolor o recuperar movilidad y autonomía. (El Diario Nuevo Día)

