A dos años de la muerte del escritor Osvaldo Bayer

Fue el 24 de diciembre de 2018. Tenía 91 años de edad. Cercano a las ideas anarquistas, dejó un ejemplo de lucha y obras muy importantes, como La Patagonia Rebelde y la biografía de Severino Di Giovanni.
jueves, 24 de diciembre de 2020 · 18:19

Ana Bayer, la hija de Osvaldo, fue quien dio la triste noticia pasado el mediodía de aquel lunes 24 de diciembre de 2018.

Bayer había nacido hace 91 años en Santa Fe, un 18 de febrero de 1927. Estudió en la Universidad de Hamburgo (Alemania), para regresar a la Argentina en 1956, donde continuó su carrera como periodista, historiador y militante de múltiples causas.

Sus obras se relacionaron con la historia obrera, la de los pueblos originarios y también de dirigentes anarquistas, corriente política con la que siempre se identificó. De esos orígenes del movimiento obrero siempre destacó a "los inmigrantes italianos y españoles y de otras nacionalidades que llegaron al nuevo suelo y dedicaron todas sus horas libres y hasta sus vidas enteras a la politización del proletariado que se iba formando. El recuerdo de ese mérito es el homenaje a todos aquellos que fueron expulsados por leyes represivas, o fueron asesinados o sufrieron cárceles por sus ideas".

Como periodista trabajó como redactor en la revista Continente, Noticias Gráficas, el diario Esquel de Chubut, pero además llegó a ser secretario de redacción del diario Clarín, director de la revista Imagen y colaborador de Página 12. Allí escribió recordadas contratapas, siempre en denuncia de los poderosos y en apoyo a las causas obreras y populares.

Entre 1959 y 1962 fue titular del Sindicato de Prensa. Hoy es secretario honorario del Sindicato de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Sipreba). También fue Profesor Titular de la Cátedra Libre de Derechos Humanos en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Entre sus obras como historiador se encuentran Los anarquistas expropiadores y otros ensayos, Rebeldía y esperanza, Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia, Los vengadores de la Patagonia trágica, libro que fue llevado al cine por Héctor Olivera en la película La Patagonia rebelde, con guión del propio Bayer. Esas obras, que revelaron tras una profunda investigación el rol que habían jugado militares y estancieros en la represión a las huelgas obreras en el Sur y también a los pueblos originarios, ya forman parte indiscutible de la historia política y cultural de la Argentina.

Bayer denunció los crímenes de Roca y su genocida campaña del desierto, estrechando un fuerte vínculo con muchas comunidades originarias. Impulsó el cambio de nombre de localidades que llevaban el nombre de los generales de aquel ejército, y llegó a presentar un proyecto para unir las dos Patagonias, la argentina y la chilena. Por esa iniciativa, el Senado de la Nación llegó a declararlo persona non grata, aunque se retractó años después.

Por sus obras y su militancia también fue perseguido por la Triple A, la fuerza paraestatal creada durante los gobiernos de Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón. En 1975 debió exiliarse en Alemania. Desde allí, y recorriendo otros países, fue uno de los impulsores de las campañas de denuncia de lo que estaba haciendo la dictadura en la Argentina y otros países de Latinoamérica.

Pero Osvaldo, siempre rechazado por el poder de turno, se convirtió en cambio en un referente de las organizaciones de derechos humanos, el periodismo crítico y el sindicalismo combativo. Visitaba a quienes podía, y a muchos los recibía en El Tugurio, entre libros y charlas. Su relación con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y otros organismos fue vital en la lucha contra la impunidad de los genocidas.

También su apoyo a quienes desde distintos medios seguían su camino de denunciar a los poderosos y reflejar las luchas obreras. Desde sus primeros sindicatos, huelgas y rebeliones, hasta la actualidad. 

Fuente: La Izquierda Diario