"Los valores que me inculcaron en el Hispano los sigo teniendo hasta el día de hoy"

Hace más de diez años está radicado en Santiago de Chile, Paulo Brunetti, nació un 19 de octubre de 1973 en Puerto Deseado, Santa Cruz, actor argentino, uno de los más importantes de la televisión chilena.
domingo, 15 de noviembre de 2020 · 12:27

Se formó en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, tuvo su primera aparición en la tv argentina en “Verano del 98”, también participó en “Resistiré”, “Montecristo”, “Hombre de Honor”, entre otras; se destacó en cine y teatro; lo vieron en el Canal 13 de la tv trasandina para que participe de diez capítulos de la exitosa teleserie “Lola”, hizo noventa.

Vive un presente exitoso en su profesión, pero no se olvida de sus orígenes, de su infancia, de su adolescencia, los recuerdos de sus raíces patagónicas, los amigos y la formación y valores que cosechó por su paso por el club de sus amores: Hispano Americano, “más que segunda era mi primera casa”. Aquí está el resumen de la entrevista por el vivo del Instagram @celesteamericano con un gran embajador cultural que tiene el “Celeste” de Santa Cruz.

“Siempre estoy en casa. Siempre sigo al Hispano. Hace unos años, estaba haciendo una obra en Buenos Aires, jugaba Hispano contra Ferro en la Liga Nacional de Básquet y allí estuve alentándolo”.

De Puerto Deseado a Río Gallegos

“Mi padre Luis trabajaba en la DGI, mi mamá Marta era maestra de primer grado. Mi hermano mayor Marcos tenía 5 años, yo 4 años, llegamos a Gallegos y comencé en el jardín San Vicente de Paúl y de primer grado hasta la secundaria lo hice en el Colegio Salesiano, somos seis hermanos: Marcos, yo, Lucas, María Carlota, María Marta y Matías”.

Mi vínculo con el Hispano

“Una vez en Río Gallegos, empecé natación en el Hispano, cuando iba de vacaciones a visitar a mis abuelos a Puerto Deseado y los días estaban feos, junto a mis primos, nos encerrábamos en el gimnasio y jugábamos al básquet. Cuando regresamos de aquel verano además de natación, empecé hacer básquet. Me encontré con gente que hasta el día de hoy sigue siendo amiga. De muy chico empecé a ser monitor. La formación de esa etapa sirve para el futuro, esos valores que me inculcaron ahí, los sigo teniendo hasta el día de hoy”.

Mario Fernández, el querido “Profe Mario”

“Tengo muchos recuerdos con el profe Mario (Fernández), tengo un par de momentos que resalto: cuando después de una clase me dijo ‘Paulo, quiero que seas monitor´ y para mí eso fue muy bonito; y después, recuerdo que un día fuimos a un campo y estaba el papá de Mario, yo tendría trece o catorce años, me presentó y le dijo “Paulo es muy buen jugador de básquet, pero sobre todas las cosas es una muy buena persona” y eso no me lo olvido más. Mario me formó, él no forma jugadores, el profe Mario, formaba personas”.

Primera gira Patagónica

“Había escrito una obra, un unipersonal sobre los chicos de la calle, me ayudó como director Marcos Zuker, el inolvidable actor argentino, era mi ídolo, cuando llegué a Buenos Aires me lo encontré y de allí se transformó como un abuelo para mí. Junto a mi amigo Walter Domanico viajamos a Río Grande, mi hermano mayor vive allí, después pasamos por Río Gallegos, Trelew y Puerto Madryn. Mi hermano consiguió que pudiéramos hacer la obra en el gimnasio de la escuela donde él trabajaba. Fue mucha gente y con la primera función nos financiamos todos los viajes. Fue fantástico. Lo hicimos a la gorra, la gente ponía el dinero que quería.
Después pasamos por Río Gallegos, hicimos varias funciones, tendría 22 años, estás viajando, haciendo teatro, visitas lugares y mostrás el crecimiento que uno venía teniendo en el lugar donde crecí, fue muy bueno”.

Paulo el aviador, que no fue…

Quizás aquella tarde junto a su gran amigo, el profesor Sergio Antola, cuando cursaban séptimo grado y vieron, “gracias a la videocasetera que había comprado papá”, la película Top Gun, con Tom Cruise, y a los dos chicos le “voló” la cabeza. “Le dije a mi papá que quería ser piloto. Me fui a Córdoba para prepararme para ser piloto de aviación, por suerte no entré, porque sino, no estaría acá”. De aquella taquillera película, no quedó el avión, pero sí el cine y la actuación.

Obra: “La Gata Sobre el Tejado de Zing Caliente”

“Es una de las obras más importantes en mi vida, con el mejor director de argentina, mi amigo Oscar Barney Finn, estuvimos seis meses en cartel en Buenos Aires, fue una de las felicidades más grande, por lo que me pasaba a mí y por el orgullo que veía en mi papá y mi mamá. Los premios no dicen nada, pero a veces dicen mucho, son palmaditas en la espalda, que dicen: estás haciendo bien tu trabajo.

Fue muy fuerte escuchar la emoción de mis padres cunado los llamé por teléfono y les dije que estaba nominado para los premios ACE, los más importantes del teatro argentino. Éramos cinco nominados: Alfedo Alcón, Diego Peretti, Antonio Ugo y  Luis Brandoni (quien me tuvo en brazos cuando yo tenía un año y él se encontraba grabando La Patagonia Rebelde), estar nominado con él y con Alfredo Alcón, eso fue muy importante. Fue un cambio como actor, me posicionó en un lugar importante. El público de Buenos Aires, todavía lo recuerda”.
El primer click fue hacer “Lejana Tierra Mía”, con la cual obtuvo el premio Estrella de Mar en el 2002 y con “La Gata Sobre el Tejado…” fue la obra con la cual nos vinimos a Chile con Barney Finn y desde ese momento estoy acá”.

Mi abuelo Justo

“Fue el ser más extraordinario que conocí en mi vida. Muy laburador, de un corazón fantástico. Con mi abuelo Justo, teníamos una relación única. Se fue joven, inesperadamente, con esta enfermedad lamentable como el cáncer, que parece que se lleva siempre a las buenas personas. Él sigue estando, las decisiones no las tomas solo, creo que alguien nos habla para tomar esas decisiones. Él está todo el tiempo”.

Lo último en la actuación: “Muchacho de Luna”, de Federico García Lorca

“Mi cuerpo pide Lorca, hago de Paulo, hago de Federico. Poder transitar su mundo es muy bueno. Es un unipersonal, el gran intérprete de Lorca fue Alfredo Alcón y que me comparen con él es muy bueno.

El 4 de diciembre voy hacer la obra para un teatro de 900 butacas, en la que habrá 300 y también será vía streaming. No sé si será abierto para todo el mundo.
Esto de la pandemia va a pasar e iré a Río Gallegos con la obra junto a Oscar Barney Finn. Salir de gira por la Patagonia, que conozco de memoria, iremos a Rosario, San Juan, Córdoba, Mendoza y también iremos a España, las tierras de Federico García Lorca, tengo una satisfacción muy grande”.

Reflexión sobre mi querido club Hispano

“Qué hombre sería si no hubiese el niño que fui”, una frase que siempre me dice Barney. En la infancia está toda la formación. Yo volvería a mi infancia, soy lo que soy por los valores que me inculcaron, que regaron en mí, el valor de la Educación Física, de trabajar en equipo. En la actuación sigo trabajando en equipo. Ese código, eso viene de allí. Soy muy agradecido y en todo esto tuvo que ver mucho Hispano Americano”.