Derribaron las palmas y se llevaron 2.200 metros de cable de cobre en Santa Cruz
Dos hechos registrados el 31 de agosto terminaron con unos 2.200 metros de cable de cobre sustraídos de instalaciones vinculadas a la actividad petrolera. Los autores habrían cortado y derribado palmas para retirar el material y utilizaron una camioneta para trasladarlo, según los indicios relevados en los lugares.
Dos instalaciones vinculadas a la actividad petrolera, ubicadas en sectores rurales próximos a Las Heras, fueron blanco de robos de cable durante el 31 de agosto, con un faltante estimado en unos 2.200 metros lineales de cobre y una afectación directa sobre la producción diaria de ambos pozos.
La denuncia fue realizada por personal de seguridad de una empresa que presta servicios para el sector petrolero, luego de detectar los daños y el faltante en los tendidos eléctricos.
Cómo fueron los robos de cable en los pozos
El primero de los hechos habría ocurrido durante la madrugada, en el tendido eléctrico que conecta una subestación con un pozo petrolero ubicado a unos 10 kilómetros por una ruta provincial.
De acuerdo con la denuncia, los autores habrían escalado las estructuras conocidas como palmas y cortado el tendido para retirar el cable. En el lugar fueron encontradas seis palmas con marcas compatibles con escalamiento y otras siete cortadas y derribadas.
También se halló un tramo de cable en el suelo, marcas de arrastre y huellas atribuidas a una camioneta y a calzado de seguridad.
En este primer episodio fueron sustraídos siete vanos completos y una fase superior correspondiente a otros cinco vanos de cable de cobre desnudo de 70 milímetros cuadrados. El faltante fue estimado en 1.300 metros lineales, con un peso aproximado de 790 kilogramos.
El segundo episodio se habría registrado durante la tarde del mismo 31 de agosto, en el tendido eléctrico de otro pozo petrolero ubicado a unos 13 kilómetros por otra ruta provincial.
Según la denuncia, allí se utilizó una modalidad similar: los autores habrían escalado las palmas, cortado los cables y retirado el material del lugar. Fueron encontrados indicios de escalamiento, marcas de arrastre y huellas de una camioneta y de calzado de seguridad.
En esta instalación fueron sustraídos seis vanos completos de cable de cobre desnudo de 35 milímetros cuadrados. El faltante fue calculado en unos 900 metros de cable, con un peso aproximado de 275 kilogramos.
El robo también impactó en la producción petrolera
Además del daño sobre la infraestructura eléctrica, la sustracción tuvo consecuencias sobre la producción de los dos pozos.
Según lo consignado en la denuncia, el primer robo generó una afectación estimada en 0,27 metros cúbicos de crudo de producción neta diaria. En el segundo caso, la afectación habría sido de aproximadamente 1,2 metros cúbicos diarios.
En conjunto, los dos episodios representan el faltante de unos 2.200 metros de cable de cobre, además de los daños ocasionados sobre los tendidos eléctricos necesarios para el funcionamiento de las instalaciones.
La presencia de marcas de arrastre y huellas de un vehículo constituye uno de los elementos relevados por los investigadores para intentar establecer cómo fue retirado el material y qué vehículo pudo haber sido utilizado.
Qué se investiga y qué puede pasar ahora
La investigación quedó bajo intervención del Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil N.º 1. Hasta el momento no fueron identificadas personas responsables por los hechos.
Las actuaciones buscan reunir nuevos indicios que permitan determinar quiénes participaron de los robos y establecer el destino del cable de cobre sustraído.(Con información de El Caletense)

