El barrio Chimen Aike solicita gas, agua y mantenimiento de las calles antes del invierno
El barrio Chimen Aike, ubicado en el oeste de Río Gallegos hace un llamado a las autoridades municipales y provinciales ante la inminente llegada del invierno. La falta de red de gas, problemas en el abastecimiento de agua y calles intransitables son los principales El crecimiento acelerado del sector, donde ya viven 90 familias y otras 50 viviendas están en construcción, expone la necesidad de contar con los servicios básicos.
El barrio Chimen Aike de Río Gallegos, enfrenta un escenario reiterado y complejo a pocos meses del invierno. Los vecinos advierten la necesidad de contar con infraestructura para decenas de familias que actualmente viven en el sector y que dependen de soluciones provisorias para afrontar las bajas temperaturas.
Según explicó Adrián Aguilar, referente vecinal del barrio, actualmente residen unas 90 familias y existen otras 50 viviendas en construcción, un crecimiento que incrementa la demanda sobre servicios que todavía no logran consolidarse. La principal preocupación pasa por la ausencia de gas natural, situación que obliga a los vecinos a calefaccionarse con carbón y leña o garrafas.
"La red de gas ya pasó por barrios cercanos, pero todavía falta el cruce de ruta en calle 38 para que llegue a nuestro barrio", señaló Aguilar.
Agua, electricidad y calles en estado crítico
Otro de los reclamos centrales es el abastecimiento de agua potable. Actualmente, el servicio depende exclusivamente de camiones cisterna que llegan al barrio los lunes, miércoles y viernes. Los vecinos deben anotarse previamente en un listado administrado por la junta vecinal para recibir la provisión.
Sin embargo, el sistema resulta insuficiente para familias numerosas. "Un tanque dura dos o tres días y después hay que volver a esperar", explicó Aguilar. A esto se suma la preocupación por el invierno, ya que temen que los tanques y los denominados "tótems" se congelen.
La situación eléctrica también genera alarma. Según denunciaron desde la junta vecinal, existen sectores con cables tirados sobre el suelo, lo que representa un peligro permanente para vecinos y niños que circulan por la zona. En paralelo, las lluvias complican aún más la vida cotidiana: las calles de tierra se convierten en verdaderos barriales, dificultando tanto el tránsito vehicular como peatonal.
Los vecinos solicitan al Municipio tareas de perfilado, relleno y mantenimiento permanente de las arterias, además de la intervención de camiones desagotadores para retirar el agua acumulada luego de las precipitaciones.
Campaña solidaria y pedido urgente a las autoridades
Frente a este escenario, la junta vecinal lanzó la campaña solidaria "Abrigando al Vecino", destinada a recolectar ropa de invierno, mantas, acolchados, gorros y botas para asistir a familias vulnerables del barrio, especialmente niños y adultos mayores. Adrián Aguilar es el referente barrial que encabeza esta iniciativa y para quienes puedan colaborar, pueden comunicarse al 2966217840.
(Fuente: El Diario Nuevo Día)

