CULTURA

El legado de la música andina: Daniel Burgos impulsa el proyecto musical "Herederas", en Río Gallegos

El músico jujeño y multiinstrumentista coordina Herederas, una agrupación integrada por jóvenes músicas de Río Gallegos que busca mantener vivas las raíces andinas a través de la enseñanza, la ejecución de instrumentos y la formación colectiva.

Redacción Nuevo Día
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El músico y luthier Daniel Burgos habló sobre el proyecto musical Herederas, una agrupación nacida en Río Gallegos que combina instrumentos andinos, percusión, voces y formación comunitaria con el objetivo de transmitir un legado cultural a nuevas generaciones.

En diálogo con el programa "Siempre Llegué Tarde" de Radio Nuevo Día, Burgos explicó que la propuesta comenzó a tomar forma durante 2025, a partir del reencuentro con alumnas que habían formado parte de talleres musicales años atrás.

"Uno pasa por este mundo y tiene que dejar algo, aparte de una familia o un legado material. En mi caso tengo que heredar todo lo que sé", expresó el músico al explicar el origen del nombre de la agrupación.

Un proyecto nacido desde la enseñanza y la cultura andina

Herederas está integrado principalmente por jóvenes músicas que interpretan sikus, charango, guitarra, percusión y voces. Burgos contó que el grupo fue creciendo de manera espontánea, sumando integrantes a partir de vínculos construidos en talleres, escuelas y espacios culturales.

"Un día vinimos así entre todos, nos encontramos y empezamos a hacer música", recordó.

El músico nació en San Salvador de Jujuy y relató que su vínculo con la música andina atraviesa toda su historia personal. Durante su juventud recorrió distintos países de Sudamérica, vivió en Bolivia, Perú y Brasil, y formó numerosas agrupaciones antes de radicarse en Santa Cruz.

"Siempre estuve ligado a la cultura andina, siempre. Yo soy de la nación Coya", afirmó.

Además de ejecutar distintos instrumentos, Burgos fabrica aerófonos andinos y brinda clases gratuitas de música en el barrio Evita de Río Gallegos.

"Yo no cuento con un espacio propio, pero en el garaje donde alquilo les enseño música gratis a los chicos del barrio", señaló.

La apuesta por formar nuevas generaciones

Uno de los aspectos centrales del proyecto es la formación de jóvenes músicas y músicos capaces no solo de tocar, sino también de enseñar.

En ese sentido, Burgos destacó el crecimiento de Dalma y Morena, integrantes de Herederas que comenzaron como alumnas y hoy cumplen un rol activo en la transmisión de conocimientos sobre los sikus y otros instrumentos de viento andinos.

"Ellas sin saberlo se venían preparando todo este tiempo", sostuvo.

El coordinador del grupo explicó que busca dar un paso al costado progresivamente para que las nuevas generaciones continúen desarrollando el proyecto de manera autónoma.

"Quiero dejar este legado a los chicos, esta herencia", remarcó.

Actualmente, además de Herederas, Burgos proyecta crear nuevas agrupaciones juveniles orientadas tanto al folklore andino como al folklore argentino con incorporación de aerófonos andinos.

"Soy muy ambicioso. Me dan un balde con una cuchara y te hago un edificio", dijo entre risas.

"En Río Gallegos encontré la paz"

Durante la entrevista, Burgos también habló sobre su llegada al sur argentino luego de años de recorrido por distintos países y escenarios musicales.

"Me vine buscando paz. En Río Gallegos encontré la paz que quizás andaba buscando en mi alma", expresó.

Aunque inicialmente pensaba permanecer solo un tiempo en la provincia, finalmente decidió radicarse en la capital santacruceña, donde continuó desarrollando proyectos musicales y comunitarios.

"Ya me enamoré de Gallegos y me quedé", concluyó.

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