El urgente caso de Emma, una niña de 4 años de Río Gallegos con discapacidad, en donde una demora judicial que llegó a nivel nacional, frena su desarrollo
Emma, una niña de 4 años de Río Gallegos con Síndrome de Down y dispraxia severa, lleva seis meses sin tratamiento por demoras judiciales en un amparo contra OSDE. La falta de una medida cautelar urgente impide iniciar una terapia clave en una etapa decisiva para su desarrollo del lenguaje, mientras organismos nacionales ya advirtieron sobre el daño irreversible que podría generarse.
Emma Schupbach Olmos tiene 4 años y 8 meses, vive en Río Gallegos y atraviesa una situación crítica, debido a fallas del sistema judicial en casos de salud urgente. La niña, que tiene Síndrome de Down y dispraxia severa del habla, lleva seis meses sin acceder al tratamiento que necesita para desarrollar el lenguaje.
La familia presentó un amparo de salud contra OSDE el 30 de septiembre de 2025 (Expediente CCF 14710/2025), solicitando la cobertura integral de un tratamiento intensivo en el centro Fonakids mediante el método PROMPT.
Desde entonces, no se dictó una medida cautelar -herramienta clave en este tipo de casos- ni se notificó formalmente a la obra social. En términos concretos, esto significa que Emma no puede iniciar su tratamiento.
Un recorrido judicial marcado por trabas y errores procesales
El 9 de octubre de 2025, el Juzgado Civil y Comercial Federal N° 4 (Secretaría N° 8) se declaró incompetente, argumentando que el centro terapéutico se encuentra en Martínez, provincia de Buenos Aires.
La decisión fue cuestionada por la familia, ya que la demanda apunta a OSDE, cuya sede está en la Ciudad de Buenos Aires. Además, remarcan que la normativa vigente establece que, en casos de salud, primero debe resolverse la urgencia -mediante una cautelar- y luego discutirse la competencia.
Durante octubre, la familia presentó un recurso de apelación. Sin embargo, la Sala III de la Cámara Civil y Comercial Federal determinó que el recurso estaba mal concedido, debido a que el juzgado de origen no había definido el tipo de proceso (si era amparo u otro). Este punto fue considerado un error procesal grave.
Luego, el expediente fue derivado a la Justicia Federal de San Martín, que también rechazó intervenir. Ante esta situación, el juzgado inicial insistió en su postura y elevó la causa a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, profundizando la demora.
Organismos nacionales advirtieron el impacto en la salud de Emma
El 11 de febrero de 2026, la Procuración General de la Nación dictaminó que el conflicto de competencia no debía ser resuelto por la Corte Suprema, sino por la Cámara Civil y Comercial Federal.
Posteriormente, el 3 de marzo, la Defensoría General de la Nación emitió un fuerte pronunciamiento: advirtió que la medida cautelar nunca fue resuelta y señaló que la demora está afectando directamente el desarrollo del habla y el lenguaje de Emma.
Ese mismo planteo fue reforzado por la familia. "El 3 de marzo la Defensoría solicitó de manera urgente la cautelar y marcó puntualmente cómo se está perjudicando el desarrollo del habla", explicó Romina Olmos Leal, madre de la niña, en diálogo con El Diario Nuevo Día.
El reclamo de la familia: "El tiempo de Emma está corriendo"
El 9 de marzo de 2026, la familia presentó un pedido de pronto despacho ante la Corte Suprema, denunciando que ya habían pasado seis meses sin resolución.
"La medida cautelar es la que permitiría que Emma inicie el tratamiento, que se notifique a la obra social -que ni siquiera fue informada- y que después discutan sus cuestiones burocráticas", sostuvo su madre.
En ese sentido, también destacó el esfuerzo del equipo legal: "El abogado que nos acompaña lo está dando todo. Se ha cansado de escribir, de presentar notas y hasta de ir personalmente a los juzgados, pero todo es electrónico y no hay respuestas".
La preocupación central gira en torno al tiempo. Según informes del centro Fonakids y del neurólogo Claudio Waisburg, Emma presenta un nivel de lenguaje equivalente al de una niña de 2 años.
"Nos cansamos de esperar. El tiempo de Emma está corriendo. Es el momento crucial de su desarrollo. No podemos esperar a que la Justicia decida cuando tenga 10 o 13 años, porque ya no es lo mismo", expresó Romina.
Una ventana de oportunidad que se está cerrando
Especialistas advierten que existe una "ventana de oportunidad" en la infancia para el desarrollo del lenguaje, especialmente en niños con trastornos del habla.
Sin la estimulación intensiva adecuada en esta etapa, el retraso en el desarrollo cognitivo, social y comunicacional puede volverse irreversible.
"Decidimos visibilizar la situación para ver si así la pueden escuchar. Lo más difícil es que es la propia Justicia la que no está actuando", concluyó la madre.
A abril de 2026, la situación sigue sin cambios: no hay medida cautelar, no hay cobertura y Emma continúa sin acceder al tratamiento que necesita con urgencia.

