"Está todo por verse": empresario local analizó en Nuevo Día cómo los cambios en el Instituto Vitivinícola afectan a bodegas grandes y pequeñas
Pablo Cruz, dueño de Wine & Vibes, analizó en diálogo con Fuera de Contexto la reciente flexibilización de los controles en la producción de vinos tras la reducción de rango del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). El empresario advirtió que la medida genera posturas encontradas, pero destacó que "el consumidor siempre elige por calidad".
La reciente decisión del Gobierno nacional de bajar la categoría del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) generó polémica en el sector. Según explicó Pablo Cruz, propietario de la vinería Wine & Vibes de Río Gallegos, esto implica una flexibilización de los controles de calidad y de las exigencias en el etiquetado.
En diálogo con Fuera de Contexto de Radio Nuevo Día, Cruz señaló: "El INV cumple un rol similar al ANMAT en medicamentos o al ENRE en energía. No es un capricho, tiene que ver con seguridad pública. El desafío es separar lo sanitario de lo comercial".
Riesgos y oportunidades
El empresario indicó que la medida puede tener efectos distintos según el tamaño de las bodegas. "No siempre se puede vender gato por liebre, porque detrás tenés al consumidor. El consumidor dice: la etiqueta está muy linda, pero si el vino no es bueno, no lo compra", expresó.
Cruz remarcó que las bodegas grandes pueden absorber con facilidad los costos de regulación, mientras que para las pequeñas la desburocratización puede significar una oportunidad. "El diferencial de las bodegas chicas es la calidad, y ahí es donde el consumidor elige", aseguró.
La importancia de la trazabilidad
Consultado sobre el impacto en la exportación, Cruz explicó que los mercados internacionales suelen imponer sus propias reglas: "Cuando Argentina exporta, el país comprador establece qué controles y certificaciones son necesarios. Por eso, la trazabilidad sigue siendo clave, sobre todo en mercados exigentes como Europa".
El empresario recordó además la magnitud de la industria: "El vino genera 106 mil puestos de trabajo en Argentina. Cada modificación normativa afecta de manera distinta a productores grandes y pequeños".
Finalmente, Cruz dejó una recomendación a los consumidores: "Siempre busquen en la etiqueta la denominación de origen controlada. Esa es la garantía de un vino de calidad".
(El Diario Nuevo Día)