Este fin de semana: "Antolín" llega al teatro municipal de Río Gallegos
Susana "Gugu" Meyer, directora de la obra Antolín, dialogó con Javier Seveso en Rock and Frío sobre la llegada del espectáculo a Río Gallegos. La propuesta, que combina actuación, títeres y música en vivo, invita a reconectar con la infancia, el juego y los valores de la amistad. Inspirada en recuerdos personales y construida íntegramente con materiales reciclados, la obra busca generar una experiencia emocional tanto en niños como en adultos.
Desde El Calafate y en plena preparación escénica, Susana "Gugu" Meyer compartió en Rock and Frío la esencia de Antolín, una obra que nace desde lo más íntimo: los recuerdos de su infancia.
"Es como seguir jugando, volver a viajar a la infancia", explicó, al contar que la inspiración surge de experiencias personales, de una niñez marcada por la curiosidad, el contacto con la naturaleza y la imaginación lejos de las pantallas .
Esa memoria emocional se traduce en escena en la historia de dos amigas que, desde un basural, construyen su propio mundo. Allí, los desechos se transforman en objetos, escenarios y posibilidades. "Para esta obra no se compró nada, todo es reciclado", destacó Meyer, poniendo en valor la creatividad por sobre el consumo.
El teatro como espacio de encuentro y valores
Más allá de lo artístico, la directora remarcó el sentido profundo del teatro como experiencia colectiva. No solo lo que ocurre en escena, sino también el trabajo detrás: el compañerismo, la atención al otro y el respaldo constante entre quienes forman parte del equipo.
"Para mí el teatro es vida", afirmó, al describir cómo cada función implica estar presente, disponible y conectado con el momento.
La obra aborda valores como la amistad, la solidaridad y la empatía, elementos que -según Meyer- muchas veces se pierden en la vida cotidiana. Sin embargo, no lo hace desde un mensaje explícito, sino desde el juego, el humor y la emoción.
En escena participan siete artistas, entre actrices y titiriteras, acompañadas por música en vivo y un trabajo lumínico destacado. Todo se integra en una propuesta estética que busca conmover desde múltiples lenguajes.
Una experiencia que también interpela a los adultos
Aunque pensada para las infancias, Antolín logró algo que sorprendió incluso a su creadora: emocionar profundamente al público adulto.
"Muchos salen con los ojos llenos de lágrimas y me dicen que volvieron a su infancia", contó Meyer. Esa devolución, inesperada al inicio, se convirtió en una de las mayores satisfacciones del proyecto.
La directora lo resume con simpleza:
"No le vas a cambiar la vida a nadie, pero ese rato que compartiste, ya está".
En tiempos atravesados por la tecnología, la inmediatez y el exceso de estímulos, la obra propone una pausa. Un momento para desconectarse de las pantallas y reconectar con lo esencial: el juego, la emoción y el encuentro real.
Antolín se presentará este sábado 21 y domingo 22 a las 17 horas en el Teatro Héctor Marinero de Río Gallegos. Una invitación abierta a todas las edades para dejarse llevar por la imaginación y redescubrir, aunque sea por un rato, la magia de sentirse niño otra vez. (Diario Nuevo Día)

