Grooming en pandemia, en Santa Cruz hay 4 denuncias al mes

Especialistas en ciberdelito, infancia y adolescencia pidieron a los adultos que supervisen las actividades de los menores de edad en las redes sociales durante el aislamiento social. Desde PAYCAN explicaron que "no hay especialidad estatal para trabajar en red”.
jueves, 22 de octubre de 2020 · 18:28

Especialistas en ciberdelito, infancia y adolescencia pidieron a los adultos que supervisen las actividades de los menores de edad en las redes sociales durante el aislamiento social ante el aumento de los casos de grooming porque advirtieron que "la pandemia es el escenario ideal" para ese tipo de acoso sexual instrumentado por pedófilos.

Aumento de ciberacoso

La organización Grooming Argentina estimó que desde el inicio del aislamiento el delito de grooming aumentó el 30 % en el país ante la hiperconectividad de niñas, niños y adolescentes a internet y, según especialistas consultados por las corresponsalías de Télam, "uno de los mecanismos de captación viene de la mano del encierro, porque los chicos están aburridos y los padres les permiten jugar con el celular".

"Los menores no son individuos independientes o autónomos, por ende deben ser supervisados en lo que respecta a las redes sociales, el uso que hagan de ellas y la información que compartan", advirtieron y resaltaron las campañas de prevención que se desarrollan en la mayoría de las provincias.

En Santa Cruz no hay especialidad para trabajar en red

En Santa Cruz, donde en septiembre de este año un sargento de la policía fue cesanteado por acoso virtual a una niña de 13 años, fuentes policiales dijeron a Télam que, en promedio, hay 4 denuncias por Grooming al mes.

En tanto, voceros de la organización no gubernamental que atiende a víctimas de ese delito PAYCAN explicaron que "no hay especialidad estatal para trabajar en red. Damos asesoramiento primario para que las familias puedan realizar la denuncia en la fiscalía de turno y herramientas psicológicas y de protección".

Sin enterarse

"Los padres no llegan a enterarse de la situación de abuso de la que son víctimas sus hijos, desconocen su vida digital y no los orientan".
"Los chicos creen en las amenazas de los abusadores y no llegan a contarle a sus padres, viven una situación de confusión, vergüenza y culpa porque este abusador atropella su integridad sexual y manipula sus emociones", indicaron especialistas en ciberdelito. Nuevo Día con información de Télam