Qué dice el protocolo para la vuelta a las escuelas y cómo funciona el semáforo epidemiológico

El Consejo Federal de Educación que integran los 24 ministros de todo el país aprobó este jueves la implementación de un protocolo sanitario complementario y de un "semáforo epidemiológico" para habilitar el retorno de las clases presenciales en aquellas jurisdicciones que no presenten riesgos ante el coronavirus.
jueves, 8 de octubre de 2020 · 21:52

Las autoridades educativas establecieron que se deberán tomar una serie de medidas adicionales al protocolo marco aprobado en el mes de julio que "permiten orientar a las jurisdicciones en la toma de decisiones, con información objetiva en relación al nivel de riesgo de contagio de la comunidad educativa, especialmente para áreas urbanas y periurbanas".

"Hasta la culminación del ciclo escolar 2020, las jurisdicciones promoverán el regreso progresivo, parcial y escalonado a actividades presenciales con el objetivo de revincular a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de un modo distinto al de clases presenciales antes de la pandemia", informó el Ministerio de Educación al término del encuentro.

En la cartera que conduce Nicolás Trotta agregaron que será "una presencialidad limitada, enmarcada en los protocolos de regreso consensuados".

"La evolución de la pandemia por COVID-19 es muy dinámica y requiere, constantemente, adoptar nuevas medidas que permitan minimizar los riesgos de convivir con el virus", advirtieron.

Ante esa situación, ahora acordaron que se deberá cumplir con 9 puntos para analizar el retorno a las aulas.

El protocolo complementario

1) Contar con representantes de educación en el Comité Operativo de Emergencia (COE) para la toma de decisión del reinicio de actividades.

2) Evaluar la forma de traslado que utilizarán los niños, las niñas, docentes y no docentes, para asistir a los establecimientos.

3) Contemplar la situación habitacional o niveles de hacinamiento de los niños, niñas y docentes y planificación de acciones preventivas.

4) Instruir adecuadamente al personal docente y no docente acerca de los protocolos que deben seguirse para minimizar los riesgos de transmisión durante el tiempo de permanencia en la institución, con planificación de monitoreos permanentes.

5) Tener los procedimientos detallados sobre cómo actuar ante la aparición de un caso sospechoso y/o confirmado de COVID-19 en la escuela.

6) Articular entre las carteras de salud y educación local para la detección de casos sospechosos, procurar la realización del diagnóstico de laboratorio a fin de dar una respuesta rápida y realizar el rastreo de contactos estrechos y su monitoreo.

7) Poseer un sistema integrado de trabajo intersectorial que permita identificar y dar seguimiento a problemáticas complejas como violencia, patologías de la salud mental, trabajo infantil, dificultades de los hogares para realizar aislamientos en caso de ser necesarios, entre otras.

8) Considerar estrategias para aquellos niños y niñas con factores de riesgo que no puedan asistir de manera presencial.

9) Abordar estrategias para aquellos niños y niñas convivientes de personas con factores de riesgo.

El semáforo epidemiológico

Bajo riesgo: Se considerarán así las zonas sin casos o con casos importados. Allí se habilitará la reanudación escalonada y progresiva de las clases presenciales en todos los niveles educativos y modalidades en el marco del protocolo y lineamientos establecidos en la Resolución CFE N° 364/2020 y otras especificaciones.

Mediano riesgo: Se considerarán así las zonas con casos esporádicos, con transmisión local por conglomerados o brotes controlados. Se autorizarán actividades educativas no escolares (artísticas, deportivas, recreativas, de apoyo escolar u otras) destinadas a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en grupos de no más de diez personas preferentemente al aire libre; actividades presenciales de cierre del año para estudiantes del último año de nivel primario y de nivel secundario.

Alto riesgo: Se considerarán así las zonas con transmisión local con predominio de conglomerados y casos confirmados de posible transmisión comunitaria, las zonas con transmisión comunitaria sostenida y las zonas donde el porcentaje de ocupación de camas de unidad de cuidados intensivos supere el 80 por ciento.