Vivero Municipal: paciencia, tiempo y perseverancia para dar color a Río Gallegos

En esta área de la Dirección de Espacios Verdes se generan diversas especies que luego son sembradas en los espacios públicos. “Nos sentimos mal al ver que a veces la gente no cuida lo que tanto trabajo nos da”, expresó la trabajadora municipal Yamila Weimann.
martes, 26 de enero de 2021 · 22:53

La Dirección de Espacios Verdes cuenta con dos viveros: uno de ellos ubicado al costado de la Laguna Ortiz y el otro en el espacio contiguo al Gimnasio Lucho Fernández, y en esta etapa de embellecimiento de espacios públicos la decena de trabajadores y trabajadoras de esta dependencia ha comenzado a tener un rol muy importante.

Yamila Weimann, una de las trabajadoras que desde hace tres años cumple funciones en el vivero, comentó que junto a sus compañeros se dedican “al mantenimiento de los plantines, algunos de ellos los hacemos desde semilla” y en esta época del año “debemos reponer y sembrar en las plazas municipales y en los canteros”. El trabajo implica “todos los días el riego, el cuidado de los plantines, hacerle poda para fortalecerlos”, entre otras tareas. Desde esta área también trabajaron en el plan de embellecimiento y la siembra de diferentes especies en las Avenidas Gregores, Gotti y Asturias.

Trabajo de todo el año

Las mayores virtudes de todo buen jardinero son la paciencia, el tiempo y la perseverancia, porque la naturaleza no va al ritmo que se pretende, a las plantas hay que cuidarlas y saber esperarlas. 

“En invierno se empieza a trabajar con las semillas, a seleccionarlas y en octubre se comienza a sembrar según la época que corresponde” explicó Weimann enfatizando que la planta con flores que uno ve en diciembre es producto de muchos meses de planificación, cuidados y paciencia: “Vemos el logro pero nos sentimos mal al ver que a veces la gente no cuida lo que tanto trabajo nos da a nosotros, que nos lleva todo el año para embellecer la ciudad, por eso le pedimos por favor que cuando se hagan los trabajos nos ayuden cuidándolo”. 

Weimann adelantó que el trabajo que están realizando actualmente pronto se podrá apreciar en la plaza San Martín: “Se van a poner árboles, arbustos y plantines”.  Por otra parte, contó que –en época de clases normales- el vivero solía recibir la visita de alumnos de jardines de infantes a quienes “les enseñamos qué es una semilla, cómo se siembra, el cuidado y las partes de la planta” y también “se les entrega un plantín chiquito para que se lleven”. 

Yamila Weimann asegura que disfruta trabajar en un ambiente rodeado de plantas, y su afición por la jardinería no finaliza cuando termina su turno ya que en su casa tiene un jardín de invierno repleto de plantas de interior. “Trabajar con las plantas es lo más, a mí me encanta”, concluyó la trabajadora municipal.