La delivery que fue atropellada en Santa Cruz por conductor alcoholizado que se dio al a fuga: fracturas, morfina y pedido de justicia
Una delivery fue atropellada en Puerto Deseado por un auto con conductores alcoholizados; sufrió graves fracturas y se quedó sin su trabajo. Luego de embestirla, el conductor chocó otros automóviles-.
Una trabajadora de delivery de Puerto Deseado, conocida como "Romy, la chica del casco con trenza", resultó gravemente herida tras ser embestida por un automóvil en la noche del viernes mientras circulaba por calle Almirante Zar.
El hecho ocurrió cerca de las 23:30 del ciernes, cuando la víctima advirtió por el espejo retrovisor que un vehículo se aproximaba a alta velocidad. Segundos después, fue impactada desde atrás y terminó tendida sobre el asfalto con su moto encima.
"Lo único que hice fue cerrar los ojos y pedirle a Dios que me ayude. Sentí el golpe y me atropellaron", relató en una entrevista brindada al medio Punta Buque. (El Diario Nuevo Día en base a entrevista realizada por Punta Buque/Imagen: Deseado Informa)
Conductores alcoholizados y fuga tras el choque
Según el testimonio de la víctima, el vehículo involucrado estaba ocupado por dos personas mayores de edad que se encontraban alcoholizadas. Tras el impacto, el conductor detuvo la marcha brevemente, pero luego escapó del lugar.
"Pensé que iba a volver, me tapé la cara porque creí que me iban a pasar por arriba otra vez, pero se dieron a la fuga", expresó.
Minutos después, se conoció que el mismo rodado habría protagonizado otros choques en la zona de calle Randisi, donde finalmente fue interceptado por vecinos.
"Me dejaron tirada como un perro, sin importarles nada", denunció, al tiempo que cuestionó que los responsables hayan recuperado la libertad pocas horas después de ser demorados.
Graves lesiones, incertidumbre y solidaridad
Como consecuencia del impacto, la mujer sufrió fractura de cadera y múltiples lesiones que la mantienen inmovilizada y bajo tratamiento con fuertes analgésicos.
"Estoy con morfina cada cuatro horas, no me puedo mover, tengo una sonda y la pierna completamente quebrada", detalló sobre su estado actual.
La víctima, madre soltera de un niño de 11 años, explicó que su único ingreso provenía del trabajo de delivery, actividad que no podrá retomar por un tiempo prolongado. "Me sacaron mi trabajo y mi forma de vivir", lamentó.
En paralelo, destacó el acompañamiento de vecinos, familiares y la comunidad educativa: "La gente me conoce, sabe que trabajo bajo lluvia y viento. Vinieron incluso sin conocerme a ayudarme, eso emociona mucho".
Reclamo de justicia y proceso de recuperación
Romy anticipó que iniciará acciones legales para que los responsables se hagan cargo de los daños físicos y materiales ocasionados.
"Esto no va a quedar así. Voy a pedir justicia por mí y por otros casos que quedaron impunes", afirmó, haciendo referencia a antecedentes similares en la localidad.
Mientras espera la evaluación definitiva del traumatólogo para una posible cirugía, analiza la posibilidad de afrontar gastos médicos de manera particular para acelerar los tiempos de recuperación.
"Quiero que den la cara y se hagan cargo. Podrían haberme matado, tengo un hijo que depende de mí", concluyó.(Redactada por El Diario Nuevo Día en base a entrevista de Punta Buque, con imagen de Deseado Informa)

