Maru Girelli competirá en ocho pruebas de la Winter Swimming World Cup
Maru Girelli dialogó con Javier Seveso en el programa *Rock and Frío*, que se emite por Radio Nuevo Día, donde habló de su participación en la *Winter Swimming World Cup* de El Calafate. Durante la entrevista explicó cómo se prepara para competir en aguas cercanas a los dos grados de temperatura, el crecimiento de la natación en aguas frías en Santa Cruz, las particularidades del reglamento internacional y el desafío personal de afrontar ocho pruebas frente al glaciar Perito Moreno.
Maru Girelli dialogó con Javier Seveso en el programa *Rock and Frío*, que se emite por Radio Nuevo Día, donde habló de su participación en la *Winter Swimming World Cup* de El Calafate. Durante la entrevista explicó cómo se prepara para competir en aguas cercanas a los dos grados de temperatura, el crecimiento de la natación en aguas frías en Santa Cruz, las particularidades del reglamento internacional y el desafío personal de afrontar ocho pruebas frente al glaciar Perito Moreno.
Prepararse para desafiar el frío extremo
Maru Girelli explicó que uno de los aspectos más complejos de la disciplina es lograr una adecuada aclimatación.
En Río Gallegos, señaló, la preparación depende de las mareas de la ría, de los horarios laborales y de las condiciones climáticas, por lo que muchas veces deben buscar alternativas para entrenar.
"Nosotros dependemos de las mareas y de los horarios de trabajo. No siempre podemos entrar al agua cuando queremos, por eso tenemos que buscar distintas alternativas para aclimatar el cuerpo", comentó.
Recordó que años atrás utilizaban la Laguna Azul para entrenar, pero actualmente ya no está permitido, lo que obliga a reorganizar permanentemente la planificación.
También destacó que este invierno resultó especialmente exigente debido a las bajas temperaturas registradas en la región.
Un deporte extremo que exige responsabilidad
Durante la charla, Javier Seveso remarcó que la natación en aguas frías no es una actividad que pueda realizarse de manera improvisada.
Maru coincidió plenamente y explicó que toda práctica requiere preparación física, chequeos médicos y estrictas medidas de seguridad.
"Es un deporte extremo y la responsabilidad es fundamental. No cualquiera puede decidir un día meterse al agua fría sin preparación", afirmó.
En ese sentido, valoró el crecimiento que tuvo la disciplina desde la realización de la Winter Swimming World Cup en El Calafate.
Contó que cada vez más personas se acercan con curiosidad para conocer la actividad y probar la experiencia de ingresar al agua sin traje de neopreno.
Incluso destacó que este año participará por primera vez un equipo de cuatro nadadores provenientes de Mendoza, quienes se prepararon en el dique Potrerillos con temperaturas de entre siete y nueve grados.
La importancia del equipo
Girelli destacó especialmente el trabajo de Pablo Pera, quien acompaña permanentemente al grupo durante los entrenamientos.
"Siempre está dispuesto a ayudar y a cuidarnos. Pablo Pera nos acompaña en todo momento", señaló.
También explicó que alrededor de cada entrenamiento existe un grupo de personas que espera a los nadadores con bebidas calientes, abrigo y asistencia para acelerar la recuperación.
Entre los elementos fundamentales mencionó los ponchos cambiadores, que permiten quitarse la ropa mojada protegidos del viento y del frío, además de las boyas de seguridad utilizadas durante cada práctica.
Cuarta participación y un nuevo desafío
Esta será la cuarta participación consecutiva de Maru Girelli en la Winter Swimming World Cup.
Sin embargo, aseguró que esta edición será especial porque se utilizará por primera vez una pileta flotante, lo que incorpora nuevas reglas para las partidas y los giros.
"Siempre hay algo distinto. Esta vez tendremos una pileta flotante y eso modifica la forma de largar y de girar durante las pruebas", explicó.
Según detalló, los nadadores largarán desde una escalera ubicada dentro del agua y no estarán permitidos los impulsos subacuáticos ni las tradicionales vueltas americanas, lo que obliga a adaptar completamente la técnica de competencia.
"Primero hay que hacerse amigo del invierno"
Uno de los momentos más reflexivos de la entrevista llegó cuando Javier Seveso le preguntó cómo se prepara mentalmente para nadar frente al glaciar.
Maru respondió con una frase que resume su filosofía.
"Lo primero que hay que hacer es hacerse amigo del invierno. A mí me encanta el invierno", expresó.
Explicó que el entorno natural cumple un papel fundamental.
Lejos de pensar en el frío, asegura que la inmensidad del glaciar Perito Moreno le genera admiración y una enorme satisfacción.
"No pienso en el frío. Pienso en la oportunidad que tengo de nadar en un lugar único en el mundo", afirmó.
Ocho pruebas frente al glaciar
En esta edición competirá en ocho pruebas.
Participará en los 50, 100, 200 y 450 metros libres, además de los 50, 100 y 200 metros pecho y la exigente prueba de 300 metros en aguas abiertas.
Reconoció que su principal objetivo no pasa por subir al podio.
"Quiero terminar todas las pruebas. Mi competencia es conmigo misma", aseguró.
También explicó que el clima tendrá la última palabra.
El viento, el movimiento de los témpanos y las condiciones del Lago Argentino pueden obligar a modificar la programación de algunas pruebas.
Entrenar cuerpo y mente
La preparación no se limita únicamente a la pileta.
Maru contó que mantiene una alimentación equilibrada durante todo el año, aumenta las cargas de entrenamiento antes de las competencias y complementa el trabajo físico con acrobacia aérea.
"Me gusta mantener una vida saludable y adaptar el entrenamiento según el tipo de prueba que voy a afrontar", señaló.
Durante las largas sesiones de natación, explicó, muchas veces concentra su atención en la técnica y otras simplemente aprovecha ese momento para ordenar pensamientos y despejar la mente.
"La natación me ayuda muchísimo. Es un momento para salir de la rutina y levantar las endorfinas", afirmó.
Santa Cruz, un escenario privilegiado
Maru destacó que Santa Cruz ofrece algunos de los mejores escenarios del país para la práctica de aguas abiertas.
Además del glaciar Perito Moreno, mencionó el Lago Posadas, el Lago Buenos Aires y numerosos espejos de agua distribuidos en toda la provincia.
"Siento que Santa Cruz es el mejor lugar del mundo para practicar esta disciplina", aseguró.
En el tradicional ping-pong de Rock and Frío definió al agua fría como "fascinante", eligió al glaciar Perito Moreno como el lugar más hermoso donde nadó, confesó que escucha Aerosmith antes de competir y reveló que uno de sus grandes sueños deportivos es cruzar el estrecho de Gibraltar.
Cuando Javier Seveso le preguntó cuál será la primera comida después de finalizar todas las pruebas, respondió entre risas y sin dudar: "Un buen ojo de bife". (Diario Nuevo Día)

