Más de 130 autos clásicos recorren la Patagonia en una travesía única
Sergio "Tuly" Correa, integrante de la caravana "Locos de la Patagonia", dialogó con Javier Seveso en el programa Rock and Frío de Radio Nuevo Día sobre la sexta edición de la travesía de autos clásicos que recorre distintos puntos de la Patagonia. Durante la entrevista habló sobre el espíritu del rally, los paisajes, la solidaridad entre participantes, la pasión por los vehículos antiguos y las experiencias compartidas a lo largo de más de 2.000 kilómetros de recorrido.
Sergio "Tuly" Correa, integrante de la caravana "Locos de la Patagonia", dialogó con Javier Seveso en el programa Rock and Frío de Radio Nuevo Día sobre la sexta edición de la travesía de autos clásicos que recorre distintos puntos de la Patagonia.
La sexta edición de "Locos de la Patagonia" volvió a reunir a decenas de fanáticos de los autos clásicos en una travesía que combina rutas patagónicas, paisajes imponentes y un fuerte espíritu de camaradería. Desde Gobernador Gregores, Sergio "Tuly" Correa dialogó con Javier Seveso en Rock and Frío, por Radio Nuevo Día, y compartió detalles de una experiencia que este año convocó a más de 130 vehículos antiguos.
"Estamos ahora en Gregores, una parte del grupo, y otra parte se fue para el Tucutucu", contó Correa durante la entrevista. Allí explicó que algunos equipos decidieron evitar ciertos tramos de ripio para preservar los autos, teniendo en cuenta que todavía les restaban más de 4.000 kilómetros de regreso.
La travesía ya llevaba recorridos más de 1.500 kilómetros, de los cuales cerca de 1.200 eran sobre ripio. "Esta es la sexta edición del Rally Locos de la Patagonia", explicó el participante, quien además recordó que vivió muchos años en Tierra del Fuego.
Un Renault 12 modelo 88 y la pasión por los clásicos
Uno de los grandes protagonistas de la charla fue el Renault 12 modelo 1988 con el que Correa participa de la travesía.
"El nuestro es un R12 modelo 88, motor 1.4 y caja de cuarta", relató entre risas. Ante la consulta de Javier Seveso, confirmó que se trata de la clásica versión de faros redondos. "Dos faritos redondos por lado", detalló.
Según explicó, el reglamento establece que los vehículos deben ser modelos anteriores a 1990 y tener más de 35 años.
"No hace falta que esté impecable o que sea de colección. Tiene que ser un auto viejo que recorra la Patagonia", señaló.
La caravana reúne modelos históricos y muy variados, entre ellos Renault 4, Citroën 3CV, Falcon, Chevrolet C10, Mehari, Estanciera y hasta camiones camperizados.
"Hay una Chevrolet del 40 y pico que está hermosa. También hay cuatro camiones, tres de ellos ex bomberos que fueron camperizados", contó.
Uno de los vehículos más llamativos es un M-37 del 60 manejado por un participante disfrazado de Shrek junto a su esposa caracterizada como Fiona.
Más que una travesía: amistad, solidaridad y desconexión
Correa remarcó que el verdadero espíritu de "Locos de la Patagonia" no pasa por la velocidad ni la competencia, sino por la experiencia humana que se genera en el recorrido.
"No es una carrera, es una travesía", aclaró.
En ese sentido destacó la camaradería entre los equipos y la ayuda constante entre participantes cuando aparecen problemas mecánicos.
"Los primeros auxilios los dan los mismos participantes", contó. Incluso explicó que muchos de los competidores son mecánicos o tienen experiencia trabajando con autos antiguos.
Uno de los episodios que más llamó la atención fue el de un Citroën 3CV que rompió el embrague apenas comenzada la travesía.
"Lo llevaron de tiro a Bariloche, consiguieron un repuesto, hicieron el arreglo y llegó a las 11 de la noche a Gualjaina", recordó.
También relató otra historia que terminó reflejando el espíritu solidario de la Patagonia: un participante perdió la billetera durante el recorrido y dos días después un vecino de Bajo Caracoles se la devolvió con toda la documentación y el dinero intactos.
"Le quisieron dar plata y no la quiso aceptar", destacó.
Durante la entrevista, Correa explicó que cada jornada del rally tiene consignas especiales para sumar puntos simbólicos y hacer más entretenido el viaje.
"Un día la consigna era disfrazarse, otro día regalarle algo a otro equipo, otro hacerte amigo de alguien en un taller o sacar la mejor foto de un guanaco", detalló.
En Río Mayo, por ejemplo, debían visitar un taller mecánico y generar un vínculo con alguien del lugar. "Terminamos hablando de Córdoba, de departamentos para estudiantes y de la vida", recordó entre risas.
Paisajes únicos y pueblos revolucionados
La travesía comenzó el sábado 16 en Dina Huapi, localidad ubicada a pocos kilómetros de Bariloche. Desde allí partieron hacia Gualjaina, Sarmiento, Lago Posadas y distintos puntos de Santa Cruz.
Según relató Correa, el clima acompañó de manera excepcional durante toda la experiencia.
"Llevamos seis días de viaje con sol pleno y sin viento. En Patagonia eso es increíble", afirmó.
Además destacó la recepción que tuvieron en cada localidad visitada.
"En Lago Posadas estaban felices. Nos esperaron con chocolate caliente y torta frita", recordó.
En muchos pueblos, escuelas y municipios organizaron actividades especiales alrededor de la caravana. En Gualjaina, por ejemplo, la cena fue organizada por la escuela local para recaudar fondos destinados a la construcción de un pozo de agua.
En Sarmiento, los vehículos fueron exhibidos en el centro de la ciudad mientras emprendedores locales instalaban puestos y ferias.
"Le dan movimiento a los pueblos", señaló.
Correa también destacó cómo la travesía logró viralizarse en redes sociales. Contó que abrió un Instagram llamado "Viviendo una gran aventura" apenas dos semanas antes de partir.
"Salí de Córdoba con 90 seguidores y hoy tenemos más de 2.000 y más de 320 mil visualizaciones", comentó.
La Patagonia como escenario perfecto
Hacia el final de la entrevista, Correa reflexionó sobre el atractivo que tiene la Patagonia para este tipo de experiencias.
"El paisaje es importante, pero también la desconexión", expresó.
Según explicó, durante diez días los participantes dejan de lado el teléfono, las obligaciones y las preocupaciones cotidianas para enfocarse únicamente en el camino, el auto, el compañero de viaje y el entorno natural.
"Estás acá y ahora. En contacto con el paisaje, con el auto y con la gente", resumió.
La edición 2025 de "Locos de la Patagonia" reunió participantes de distintos puntos de Argentina, además de Uruguay y Chile, consolidándose como una de las travesías de autos clásicos más convocantes de la región.
Y aunque todavía faltaban kilómetros por recorrer, Sergio "Tuly" Correa ya lo tenía claro: "El año que viene seguramente volvamos a enloquecernos".
(Diario Nuevo Día) producción : @pabloeduardomouesca

