Molina rechazó la Reforma Penal Juvenil: "Los pibes consumen, venden y delinquen porque el Estado está ausente"
Diputados debate la Reforma Penal Juvenil y el santacruceño Juan Carlos Molina cuestionó bajar la edad de imputabilidad.
La Cámara de Diputados inició este jueves el tratamiento del proyecto de Reforma Penal Juvenil, una de las iniciativas centrales impulsadas por el Gobierno nacional. La propuesta busca modificar el régimen vigente y bajar la edad de imputabilidad a los 14 años para delitos graves.
En ese marco, el diputado nacional por Santa Cruz, Juan Carlos Molina (Unión por la Patria), expuso en el recinto y manifestó su rechazo a la iniciativa, al cuestionar el enfoque punitivo del proyecto.
"¿Qué nos pasa como sociedad?"
Durante su intervención, Molina planteó que el debate debería centrarse en las condiciones estructurales que atraviesan niños y adolescentes.
"¿Qué nos pasa como sociedad que estamos discutiendo bajar la edad para meter los pibes en una cárcel, pero no estamos discutiendo mejor educación, escuela, que no llegamos a completar el calendario escolar en muchas de nuestras provincias?", expresó.
El legislador sostuvo que el Congreso debería debatir mejoras salariales para docentes, médicos y policías, así como políticas contra el trabajo informal. "¿Cómo estamos discutiendo que los pibes vayan presos y no a la universidad?", agregó.
Críticas al enfoque del proyecto
Molina también cuestionó la ausencia de un abordaje integral en materia de niñez y salud mental.
"No estamos discutiendo una ley de niñez que nos permita contener a los niños que hoy están en consumo. No miramos la ley de salud mental, que hoy está desbordada", afirmó.
En esa línea, consideró que antes de avanzar con una reforma penal se debe debatir "qué hacemos con los pibes" y reclamó políticas de prevención y contención.
Narcotráfico, consumo y rol del Estado
El diputado santacruceño apuntó además a la falta de acciones frente al narcotráfico y el narcomenudeo en los barrios.
"Nada hacemos con el narcotráfico y el narcomenudeo. Nada hacemos en nuestros barrios infectados de falopa, de usureros que terminan haciéndole vender a su familia todo lo que tienen y alquilando a sus hijos para poder pagar una deuda", sostuvo.
Asimismo, advirtió sobre el temor vinculado a la trata de personas y aseguró que "los pibes consumen, venden y delinquen porque el Estado está ausente".
Para Molina, el problema no radica en un aumento de la criminalidad juvenil sino en otros indicadores sociales. "No aumenta la criminalidad de nuestros jóvenes, aumenta el suicidio", concluyó.

