Moteros cruzaron la Ruta 40 y enfrentaron la puna
Cristian Montes y Rodrigo Obando, motoviajeros chilenos, dialogaron con Javier Seveso en el programa Rock and Frío de Radio Nuevo Día sobre su travesía por la Ruta 40. Recorrieron más de 5 mil kilómetros desde el norte argentino hasta la Patagonia, enfrentando condiciones extremas como la altura en la puna -superando los 4000 metros sobre el nivel del mar-, el clima adverso y la diversidad cultural del país.
Cristian Montes y Rodrigo Obando, motoviajeros chilenos, dialogaron con Javier Seveso en el programa Rock and Frío de Radio Nuevo Día sobre su travesía por la Ruta 40. Recorrieron más de 5 mil kilómetros desde el norte argentino hasta la Patagonia, enfrentando condiciones extremas como la altura en la puna -superando los 4000 metros sobre el nivel del mar-, el clima adverso y la diversidad cultural del país.
Una travesía extensa por la mítica Ruta 40
Cristian Montes y Rodrigo Obando concretaron uno de los desafíos más emblemáticos del turismo de aventura: recorrer la Ruta 40 en moto. A lo largo de más de 5 mil kilómetros, atravesaron distintos paisajes y climas, desde el norte argentino hasta el sur patagónico.
"El viaje fue intenso, cada tramo tiene su propia dificultad", señalaron. La combinación de rutas asfaltadas y sectores de ripio obligó a mantener una conducción constante y atenta, especialmente en zonas de menor infraestructura.
El recorrido les permitió conocer una Argentina diversa, tanto en lo geográfico como en lo cultural. "Cada región es completamente distinta, eso es lo que más sorprende", destacaron.
La puna y el desafío extremo de la altura
Uno de los momentos más exigentes del viaje fue el paso por el norte argentino-chileno, donde debieron atravesar zonas de puna a más de 4000 metros sobre el nivel del mar.
"El cuerpo lo siente mucho, no es lo mismo manejar a nivel del mar que a esa altura", explicaron. El fenómeno del "apunamiento" fue una de las principales dificultades, afectando la respiración, la energía y la concentración durante la conducción.
Además, remarcaron que las condiciones climáticas y del terreno se vuelven más hostiles. "Hay menos oxígeno, más frío y el cansancio aparece más rápido", detallaron, subrayando la importancia de la preparación física.
En esa región también destacaron el contacto con las comunidades locales. "Es otra cultura, otro ritmo, muy distinta a lo que venimos acostumbrados", afirmaron, valorando la hospitalidad y las tradiciones del norte.
Patagonia, viento y resistencia en la ruta
Ya en el sur del país, el principal desafío fue el viento patagónico. "Te mueve la moto constantemente, tenés que ir muy firme", relataron sobre uno de los factores más exigentes de la conducción.
A esto se sumaron las largas distancias entre localidades y las bajas temperaturas, que obligaron a planificar cada tramo con precisión. "No podés improvisar tanto como en otras regiones", indicaron.
Pese a todas las dificultades, ambos coincidieron en que la experiencia fue transformadora. "Es un viaje que te cambia, te pone a prueba todo el tiempo", reflexionaron.
Finalmente, remarcaron que la Ruta 40 representa mucho más que un recorrido turístico: es una experiencia integral que combina aventura, cultura y superación personal. "Cada kilómetro tiene su historia", concluyeron.
(Diario Nuevo Día) Producción @paloeduardomouesca

