Paciente trasplantada denuncia que la falta de insumos de la CSS pone en riesgo su vida
Pamela Perancho, paciente renal trasplantada desde hace cinco años y afiliada a la Caja de Servicios Sociales (CSS), hizo público un grave reclamo por la falta de entrega de medicación inmunosupresora indispensable para preservar su órgano trasplantado. Según relató, se trata de fármacos que debe consumir diariamente y que no pueden ser interrumpidos bajo ningún concepto.
Pamela Perancho, paciente renal trasplantada desde hace cinco años y afiliada a la Caja de Servicios Sociales (CSS), hizo público un grave reclamo por la falta de entrega de medicación inmunosupresora indispensable para preservar su órgano trasplantado. Según relató, se trata de fármacos que debe consumir diariamente y que no pueden ser interrumpidos bajo ningún concepto.
"Como paciente trasplantada tomo micofenolato de 360 y tacrolimus XL Prograf de 5, 3 y 1 mg todos los días, además de otros medicamentos que no puedo dejar porque protegen el órgano y me permiten tener calidad de vida", explicó. En ese sentido, remarcó que no tiene posibilidad de cambiar de obra social, por lo que depende exclusivamente de la CSS.
La afiliada indicó que la medicación fue solicitada a comienzos de diciembre, pero con el paso de los días no obtuvo respuestas. "Para descontar a los afiliados, la obra social funciona correctamente, pero para entregar la medicación no", cuestionó. Ante la falta de novedades, su esposo debió comunicarse para reclamar, recibiendo como única respuesta que el pedido estaba hecho y que "cuando haya una novedad, avisarán".
En busca de una solución, Perancho participó de reuniones con distintas autoridades. Señaló que fue recibida por la vocal por los pasivos de la CSS, sin obtener respuestas concretas, y posteriormente por la ministra de Gobierno, a quien describió como empática, aunque sin capacidad de resolución inmediata. "Me pidió tiempo para comunicarse con la ministra de Salud y coordinar una reunión, pero mientras tanto sigo sin la medicación", sostuvo.
La situación se agravó cuando intentó contactarse con el responsable de la sede del CUCAI en Río Gallegos, Lucas Melgarejo. Según denunció, nunca pudo encontrarlo personalmente y, al enviarle un mensaje explicando su situación, recibió una respuesta que calificó de "prepotente, cero empática y maleducada". "Me dijo que no conocía la medicación Prograf XL de 1 mg, que era pediátrica, y hasta entregaba medicación vencida, algo que no podemos consumir porque provoca rechazo del órgano", afirmó.
Ante este escenario, Perancho advirtió que iniciará acciones legales y decidió visibilizar el caso en los medios. "La Caja de Servicios Sociales tiene que dejar de mirar para otro lado, dejar de hacer política con mi salud y hacerse cargo. Si sufro un rechazo por su inoperancia, será la única responsable", manifestó.
Finalmente, la paciente exigió la intervención urgente de las autoridades provinciales. "Le pido al gobernador Claudio Vidal, a la ministra de Salud y a quien corresponda que tomen cartas en el asunto y adopten las medidas necesarias para que nuestra salud deje de estar en riesgo", concluyó. (Diario Nuevo Día)

